11 Dic. 2008 13:59:18Pla,
Buscando una papelería, esta mañana me topé con este edificio en la esquina sureste de la Benigno Filomeno Rojas con Alma Mater. Es uno de esos condominios de dos pisos que abundan en la zona universitaria. Siempre me ha gustado, desde que Carbonelito (Harry Carbonell) me lo "presentó" hace ya unos años.
Me llama la atención lo armonioso de la composición, sobretodo la fachada oeste con la escalera, y la forma en que la doble banda, que abarca ambas fachadas, produce un efecto de doble altura en la esquina enfatizado por el muro de barro.
Nunca he sabido mucho sobre su historia, pero ojalá en uno de tus paseos con Felipe (Branagan) lo reveas y podamos enriquecernos con las "lecturas".
Abrazos,
Ja'el (García)
11 Dic. 2008 18:56:12Ja'el,
Felipe y yo hemos pasado varias veces en bici frente a ese edificio cuando en ocasiones hacemos recorridos por la zona. Una buena parte de las casas y apartamentos que se construyeron en los alrededores de la Ciudad Universitaria son de la década de 1950, y de inicios de los 60. Muchas familias que se trasladaban a Santo Domingo para que sus hijos e hijas estudiaran en la universidad se mudaban allí para estar a distancia de a pie. La zona universitaria era para entonces muy cotizada, con una trama continua y buena calidad de vida. Varios arquitectos importantes han dejado su impronta en el área; cerca de ese edificio, José Fermín Villanueva hizo un row houses muy interesante, y uno de los primeros condominios que se hicieron con el FHA, en la calle José Contreras (1969).
El edificio que comentas lo recuerdo, además, porque muy cerca, casi al frente, estudiaba con Ángel Haché en casa de Félix Montes de Oca en mis años universitarios. En el segundo piso vivía el ingeniero Orlando Haza, pero desconozco el arquitecto que lo proyectó.
El modelo de edificio de apartamentos como si fueran casas superpuestas predominó en esa época. Y éste, como lo haces notar, es particularmente interesante por la fuerte cáscara de la esquina contra el muro ciego del oeste; pero también por la transparencia y vacío de la escalera exterior y del balcón. Fíjate que al norte, detrás de la máscara, la fachada es bastante elemental; la fuerza descansa en el enmarcado y la esquina vacía. Seguro que también notaste el pequeño gesto inclinado que hacen las "bandas" en el oeste.
Lo que si te cuento, Jaelito, es que no hay nada como recorrer la ciudad en bici. Con o sin Felipe, aunque mejor con él. El domingo pasado fuimos con dos amigos por los montes del norte de la capital y nos bañamos en el río El Higüero. Eso no tiene precio!
Afectos,
Pla

la bici que se va a comprar Ja'el





















