lunes 18 de enero de 2010

Arquitectura Contemporánea en Puerto Rico 1976-1992

Poster de la puesta en circulación el 28 de enero de 2010 en el CAAPPR

Andrés Mignucci acaba de publicar la segunda edición (revisada) de Arquitectura Contemporánea en Puerto Rico 1976-1992, ahora por A+ editores; la primera edición fue auspiciada por el AIA - Capítulo de Puerto Rico en 1992.

Con la incorporación de nuevo material, imágenes a color y una revisión adecuada de los textos, se le da vida renovada a un registro que por más de quince años ha sido una referencia obligada para entender el curso de la arquitectura reciente puertorriqueña.


El programa de premios del Capítulo de Puerto Rico del AIA es un catalizador de los méritos que ha ido acumulando una arquitectura en permanente cambio y búsqueda de sus raíces. En la edición actualizada, se aprecia mejor la diversidad de aproximaciones e interpretaciones que han hecho de su realidad las diferentes generaciones. El ensayo que le da contenido a la publicación refuerza esa percepción.


La edición está llena de cualidades que contribuyen a poner en perspectiva un período del que hay mucho que aprender. Pero en la nueva pureza y refinamiento de su diseño se pierde, sin embargo, esos entrañables retratos de época que le daban una cierta calidez a la presentación de los premios. Ahora, prima el rigor.


Arquitectura Contemporánea en Puerto Rico 1976-1992 de Andrés Mignucci es una obra a perseguir y disfrutar.

Portada primera edición


título/title: Arquitectura Contemporánea en Puerto Rico 1976-1992
autor/author: Andrés Mignucci
editorial/publisher: A+ editores
ISBN 978-1-61623-555-0

Ver también
en PeNélope

lunes 11 de enero de 2010

La biblioteca del Taller

Hasta hace unos días, cuando recibí Unpacking My Library: Architects and Their Books, poco había reparado en la implicación que ha tenido la biblioteca del Taller en el desarrollo de la cultura de trabajo del grupo. Tampoco en su magnitud.

Sin uno darse cuenta, la biblioteca ha adquirido una existencia y personalidad que la hace partícipe de cada conversación. En las discusiones frecuentes se recurre a ella para confirmar o rebatir propuestas, para reforzar puntos de vista o buscar referencias. Tiene una presencia mucho más dinámica que lo que cualquiera pueda suponer. Es, además, soporte teórico e ideológico para una práctica que con los años se ha consolidado.

Aún en bici con Felipe (Branagan) la biblioteca es una referencia para establecer comparables en las conversaciones. Tiene un valor instrumental y complementario, y siempre ha estado abierta a todas las consultas.

Por un buen tiempo la biblioteca fue casi el único contacto con la actualidad y el mundo. Ahora es distinto. La información en la Web es más actualizada, fresca y rápida, pero la biblioteca tiene un alma y un aura fascinantes. Y profundidad. Lo que ha desaparecido del Taller son los catálogos de materiales y productos. El famoso Sweet’s Catalog ya es historia.

Al revisar Unpacking My Library y leer las entrevistas y los libros más significativos que señalan los arquitectos incluidos, noté algunas coincidencias y recordé aquellas obras que de algún modo contribuyeron a conformar un cuerpo de conocimiento esencial. Complejidad y Contradicción en la Arquitectura (R. Venturi), La Arquitectura de la Ciudad (A. Rossi), Vivienda y Cultura (A. Rapoport), fueron estímulos vitales en los años 60. Más tarde From Bauhaus to our House (T. Wolfe) fue una sorpresa deliciosa, y un libro como Genius Loci. Towards a Phenomenology of Architecture (C. Norberg-Schulz), obsequio de Luis Flores, aclaró el camino.

Una biblioteca revela la multiplicidad de intereses y la evolución de las curiosidades. Sirve, también, para compartir descubrimientos y afinidades. En una ocasión un texto de Roberto Segre me sacó una sonrisa cómplice cuando citó a The Bungalow. The Production of a Global Culture (A. King), una obra que creía poco conocida o valorada.

La biblioteca del Taller ha ido creciendo casi de manera natural con el grupo y de algún modo cautiva y enriquece. Ahora, de repente, se muestra en bici. Desempacada.

lunes 28 de diciembre de 2009

La Vega de las Fiestas

Para las fiestas de fin de año ciudades y pueblos se empeñan en crear un ambiente alegórico que anime la socialización ciudadana. En esto a La Vega nadie le gana.

El esfuerzo y la dedicación de Fausto Ruiz, el Síndico, en valorar el espacio público, los parques y las plazas, tienen un impacto notable en la calidad de vida y la seguridad urbana. En cada viaje lo noto, y hace poco lo confirmé con el "teniente".

Fausto bota la bola para estas Fiestas. Pone cara de niño cuando muestra las fotos, y se emociona al ver a la gente disfrutar las decoraciones.

El pueblo de La Vega celebra su ciudad y sus fiestas como nadie, ya sean de fin de año o de carnaval. Tengo pendiente recorrerla en bici con Felipe (Branagan). Ver a La Vega vestida de fiesta.

Felices Fiestas!





lunes 21 de diciembre de 2009

Málaga IV (2)





Ver
Málaga IV (1) (proyecto)


lunes 7 de diciembre de 2009

Hotel Parque Central. La Habana



En Construcción
Hotel Parque Central (Anexo)
NH Hoteles
La Habana, Cuba (2004-2006)

Estudio Choy-León
José Antonio Choy
Julia León Lacher
Adriana Choy León
Olivia Choy León










Ver más información en Arquitectura Cuba

miércoles 2 de diciembre de 2009

Hotel Manzana de Gómez. La Habana



Propuesta
Hotel Manzana de Gómez
Habaguanex-Sana Hotels
La Habana, Cuba (2009)

Estudio Choy-León
José Antonio Choy
Julia León Lacher
Adriana Choy León
Olivia Choy León









Variante I








Variante II








miércoles 4 de noviembre de 2009

Holiday Inn Santo Domingo by Night











Ver también
Holiday Inn Santo Domingo (2). (en construcción)
Holiday Inn Santo Domingo (4). (en construcción)

lunes 26 de octubre de 2009

Puerto Rico Now



AIA New York Chapter. NYC

The Center for Architecture
536 LaGuardia Place
NY, NY 10012
(212) 683-0023
info@aiany.org


10/29: Puerto Rico NOW: Recent Architecture and History. With Luis Flores, Segundo Cardona and Jorge Rigau. It's going to be good!

martes 20 de octubre de 2009

Luis Flores. Arquitecto



Luis Flores.
El Arquitecto y su Oficio
Por Plácido Piña y Emilio Martínez

Lo más relevante en la arquitectura es su capacidad de trascender, y la obra de Luis Flores trasciende el lugar, el espacio, la memoria y la cultura puertorriqueña.

Una arquitectura asentada en el trópico, en lo caribeño y en la tipología como un hilo conductor que analiza lo recurrente y lo reinventa con una sustancia conceptual que convierte lo cotidiano en una nueva estrategia de diseño.

En esa persecución sin descanso de una arquitectura que supere las limitaciones de los recursos, Luis Flores entrega una obra que es ejemplo de lo más significativo de la cultura puertorriqueña en el Caribe, desarrollada en un contexto cada vez más riguroso en la esencia y las características de la región donde está arraigada.

El análisis de las tipologías que dan sustento a la obra de Luis Flores revela el bagaje intelectual y cultural en que se fundamentan sus ideas. Su configuración, basada en precedentes locales, regionales e históricos, alimenta el desarrollo de nuevas concepciones tipológicas que le permiten reinterpretar la realidad, la cultura y la historia del pueblo de Puerto Rico. De ahí que la repercusión que tiene su arquitectura en el contexto regional, va más allá de unos propósitos locales y de la propia naturaleza limitativa del programa de los encargos.

La notable síntesis ideológica de su obra temprana de investigación sirve de sostén a su obra madura y más representativa: se le puede llamar la ideología de lo grandioso, de lo significativo, de lo trascendente, lo público y lo colectivo, y se fundamenta en una humanística de raíces genuinamente nacionalista.

Un estudio detallado de su obra pone de manifiesto la apropiación de unas estrategias de diseño siempre consistentes, guiadas por su “sentido de sitio o lugar” o el genius-loci de su obra. Ubicar y contextualizar la obra arquitectónica se logra de varias maneras, dependiendo del programa y el área de emplazamiento, pero siempre hay que reconocer la esencia del lugar. En los casos del Balneario El Tuque y el Cementerio de Aguas Buenas, la estrategia utilizada es la de crear ese contexto necesario para el desarrollo de la obra arquitectónica, emplazadas en ambos casos en extensiones de terreno rurales, no urbanizados y sin un entorno definido.

En el caso de El Tuque, el acotamiento del paisaje se logra con un muro de contención que crea un espacio interior-exterior y que por medio de taludes hechos de vegetación, disipa su impacto. De esta manera, crea todo un espacio controlado donde puede ahora insertar el programa. En el Cementerio de Aguas Buenas, el mismo elemento de muro delimita el antiguo cementerio y sirve a su vez para crear el nuevo recinto funerario contra el cual se ubican nuevos nichos y la capilla, como pieza central, con su referencia histórica a la iglesia parroquial del pueblo perdida hace años.

La intervención de centros urbanos se define a través de otra estrategia, como sucede con las terminales de carros públicos de Ponce, Río Piedras y Dorado. La tarea aquí es la del reconocimiento e integración de los elementos que forman e informan ese contexto urbano, a la obra arquitectónica. El programa requerido por estas instalaciones es uno muy extenso en areas, por lo que la manipulación de escalas y vocabulario arquitectónico es imprescindible, de manera que aminore el impacto que estos desarrollos puedan tener en la trama de la ciudad. Igualmente, la integración de las circulaciones del tejido existente a la obra arquitectónica establecen la pertenencia de esta última a la urbe.

Una característica a destacar en la obra de Luis Flores es el espacio y su secuencia. Sirviéndose del muro para definir un espacio, el usuario entra al recinto de las piscinas de El Tuque por medio de un túnel que se crea al interrumpirse el talud sembrado del exterior. Una vez traspasado este umbral, se percibe el recinto desde una perspectiva cuasi bi-dimensional, donde el único elemento vertical que se destaca es la torre mirador. Enseguida se vislumbra una invitación de ascenso que permitirá reconocer, desde esa otra mirada, la totalidad de la obra. La secuencia que presenta la torre es particular en el sentido de que en cada tramo de ese ascenso se niega la perspectiva que se busca, y a su vez obliga a apreciar el paisaje del que se procede. No es hasta que se llega al último nivel de la torre, que sorpresivamente se revela el objetivo del ascenso: las piscinas y el recinto interior de El Tuque.

La manipulación de las secuencias espaciales logra influenciar un emplazamiento en la misma forma y medida que el programa arquitectónico. Con las terminales de transportación, la resolución de las circulaciones peatonales y vehiculares y su continuidad y conexión con el resto de las circulaciones de la ciudad, es lo que define en gran medida la disposición del espacio interior.

En las terminales de transportación se beneficia al peatón dándole preferencia a su movilidad, espera y encuentro con el vehículo de transporte a abordar. En la Terminal Oeste de Dorado, una circulación peatonal bisecta el proyecto de manera que se logra una conexión entre dos vías urbanas que quedan separadas por una diferencia topográfica significativa y un bloque urbano muy extenso. En Río Piedras se utiliza una estrategia similar para solucionar problemas de circulación aún más complejos donde los condicionantes, que no son únicamente topográficos sino también multidireccionales, se resuelven tanto con el espacio interior como con los volúmenes exteriores.

En el Parque del Turabo la secuencia espacial obedece a un esquema diferente, pero con igual peso en favor del ser humano ante la máquina. En la escala ascendente de la montaña, se abandona el carro en la cota más baja, quedando éste oculto bajo un manto de vegetación, y se asciende inmediatamente a una plaza definida por un muro que obra como la fachada del parque. Desde este lugar se perciben de inmediato las opciones para el disfrute del parque, quedando establecida claramente la Terminal de la Telesilla, instalación de importancia en la continuidad del ascenso hacia la cima de la montaña.

La contextualización de la arquitectura suele darse por lo general en el campo de lo físico, pero en la arquitectura de Luis Flores este gesto existe también en el ámbito de lo cultural. Es una arquitectura que evoluciona partiendo de las tradiciones. Basa sus propuestas en una metodología rigurosa de investigación y análisis, que lo llevan a recrear la tradición con novedosos matices. De esta forma recuerda la iglesia parroquial del pueblo en el Cementerio de Aguas Buenas, perdida años atrás y replanteada aquí en sus rasgos más característicos. De igual manera, en el Parque de Bombas de Dorado utiliza cerámica en el recubrimiento de la fachada, un elemento peculiar de ese pueblo que puesto aqui en piezas en rojo y negro (colores emblematicos del Parque de Bombas de Ponce) marca una doble referencia al quehacer arquitectónico puertorriqueño.

La incursión de Luis Flores en los temas de lo puertorriqueño y, en su contexto más amplio, de lo caribeño, es una de las aportaciones y legados más relevantes de su obra arquitectónica. Utiliza y pone “en-vogue” una gama de elementos tropicales como las pérgolas, ventiladores, techos a dos aguas, aleros, trellises y ventanas de celosias, que colocan su obra en verdaderas latitudes tropicales. Integra estos elementos, que se encuentran en múltiples expresiones en la arquitectura vernácula caribeña, y los utiliza con gran maestría en su obra.

En la Residencia Flores en Ocean Park, pequeña casa “bungalow” que remodeló para su familia, se exponen a manera de resumen todos los elementos de la composición arquitectónica de la obra anterior, retomados con el carácter de lo doméstico propio de una casa unifamiliar. La forma en que se apodera de los patios es un reconocimiento al cambio en la zona, de suburbana en sus orígenes en los años de 1930, a la condición urbana actual. Esta recuperación del patio frontal transformado en uno interior valiéndose de elementos tropicales como apergolados y retículas de madera y reja, ayudan a la ampliación de la casa dentro de las restricciones de la propiedad. Estos son los rasgos recurrentes que hacen alusión a todo un vocabulario arquitectónico vernáculo.

La nueva secuencia espacial que se impone en la casa de Ocean Park, muestra una complejidad de lecturas enriquecedoras del lugar. La sala-comedor, centrada como espacio principal de la casa, se jerarquiza por el doble puntal que, a su vez, sirve de lucernario. Lo articula el típico “medio punto” que permite y define a la vez la doble lectura del mismo. Las distintas opciones de circulación a su alrededor, aportan a la variedad de secuencias espaciales que aparecen en la estructura. Transformar así una estructura, sin haber perdido ningún rasgo arquitectónico importante y mantener la escala tanto de la casa como del lugar, es una contribución significativa al pensar y al hacer arquitectura en Puerto Rico.

Luis Flores es la figura de referencia más importante en la arquitectura contemporánea de Puerto Rico y el Caribe. Su obra incorpora y refleja la búsqueda incesante de una arquitectura con arraigo en los valores de la cultura y la historia de su pequeña isla en la región caribeña. Una obra profunda que trasciende y eleva a lo más noble y significativo la cultura del pueblo de Puerto Rico.





Tomado de
Luis Flores. Arquitecto
Colección Catálogos de Arquitectura. 2009
ISBN 0-9841614-0-6

Ver también

lunes 21 de septiembre de 2009

Holiday Inn Santo Domingo (y 5)







SANTO DOMINGO
AVE. ABRAHAM LINCOLN NO.856. SANTO DOMINGO DOMINICAN REPUBLIC
Hotel Front Desk: 1-809-6210000 Hotel Fax: 1-809-9851000

Welcome
The new Holiday Inn Santo Domingo, located in the business district of Santo Domingo city, welcomes business and leisure travelers. Our hotel is conveniently located within walking distance of numerous large companies and important corporate buildings. In addition, families and business travelers will enjoy the complete list of restaurants, bars, disco, shopping centers among other interesting attractions located within a short walk of the hotel.

Exterior


Pool Terrace


Bar Level 2


Restaurant Aromas


Junior Suite


Single Room


Bathroom


Tomado del web site oficial Holiday Inn Santo Domingo

Ver también
Holiday Inn Santo Domingo (2). (en construcción)
Holiday Inn Santo Domingo (4). (en construcción)

lunes 31 de agosto de 2009

Casa en El Vedado (3)










ver
Casa en El Vedado (1) (proyecto)
Casa en El Vedado (2) (en construcción)

lunes 24 de agosto de 2009

Holiday Inn Santo Domingo (4)

El pasado día 18, Joel Martínez, de La Vega, visitó Santo Domingo y aprovechó para hacer un recorrido por el interior del Holiday Inn con su compadre César Curiel. Quería constatar la vorágine que supone poner la obra a punto, y mostrar su solidaridad y afecto a sus amigos. Y que no le contaran. Así mismo fue. Esa visita Joel la registró en tono de testimonio de memoria gráfica. Vendría a ser como el ojo interior de Joel en el Holiday Inn a días de la pre-apertura. Una visita guiada.

Joel Martínez (La Vega, 1959) es, además, hijo y padre de verdaderos fotógrafos. Una afición que recorre tres generaciones.











Ver
Holiday Inn Santo Domingo (2). (en construcción)

jueves 20 de agosto de 2009

Rancho Arriba 8, Casa de Campo (2)










ver Rancho Arriba 8, Casa de Campo (1). (proyecto)

lunes 17 de agosto de 2009

Aqua Loft Juan Dolio (3)














jueves 13 de agosto de 2009

Holiday Inn Santo Domingo (3)

Crónicas

DR1 Travel News
Holiday Inn set for 2 September opening
The 9-floor 141-room Holiday Inn, strategically located on Abraham Lincoln in the Piantini neighborhood, smack in the middle of the prime commercial and residential area of Santo Domingo, will be opening 2 September. Kenia Munoz, sales director for the hotel, says the soft opening will be on the 2nd, but a full opening is set for 6 October.The hotel was originally envisioned as an affordable Holiday Inn Express brand with limited services. But Munoz explains that further studies showed their market demanded the full-services of a Holiday Inn.
She explained the hotel will offer a Mediterranean restaurant and bar lounge, business center and four meeting rooms, spa, fitness center, outdoor swimming pool on the top floor.
Local company Inverplata S.A. and the international IHG hotel chain are behind the construction of the Holiday Inn Santo Domingo. This is the second IHG property in Santo Domingo. The first IHG property is the InterContinental Quinto Centenario on the Malecon.
Tomado de DR1 Travel News (August 4, 2009)


Latin Business Chronicle
Monday, August 17, 2009
Holiday Inn: Santo Domingo Next

The new Holiday Inn Santo Domingo will feature modern rooms in the city's business district.
Holiday Inn is scheduled to open a new hotel in Santo Domingo, which will serve as a standard for others in Latin America.

BY CHRONICLE STAFF
SANTO DOMINGO – While cars are busy driving down Avenida Abraham Lincoln, one of Santo Domingo’s busiest thoroughfares, construction workers are busy putting the latest touches on the new 141-room Holiday Inn Santo Domingo, which is located on Lincoln close to the offices of several major national and foreign companies. It is scheduled to open in October.
“Its fantastic location in the heart of Santo Domingo’s business district and within walking distance to the largest multinational companies serving the Dominican Republic, make it an ideal hotel for business travelers and groups,” says Alvaro Diago, Chief Operating Officer for Latin America and the Caribbean for UK-based InterContinental Hotels Group (I
HG).
Leonardo Nahas, who represents developers Inverplata S.A, agrees. “Lincoln Avenue is one of the main avenues this city offers,” he says. “Strategically, this Holiday Inn is located in the center of everything, walking distance to the best restaurants, local and foreign companies, malls, and so on. That is why we chose Lincoln Avenue.”

UNIQUE DESIGN

Visitors to the new hotel are immediately struck by the unique architecture and design, which is dramatically different from your typical Holiday Inn. Among several surprising touches: the business center located at one end of the same room as the ultramodern bar.

“We believe that design is a main character on our projects,” Nahas says. “We like to create unique buildings that have personality, and also to create an impact in the city of Santo Domingo. Having a modern design raises the bar on the location and also creates a challenge for new developments in order to modernize the up and coming businesses and residential living.”

The new hotel, which was designed by local architecture firm Sánchez y Curiel, will not only be the first Holiday Inn in the Dominican Republic, but also set the standard for future Holiday Inns in Latin America.

STANDARD

“The Holiday Inn Santo Domingo will serve as a standard for new Holiday Inn hotels that will be built in Latin America and the Caribbean,” Diago says. “The Holiday Inn Santo Domingo is one of the firsts in Latin America to introduce the new standards and hallmarks for the Holiday Inn brand, including new green signage, a new arrival experience with fresh Holiday Inn scents and calming sounds, new service standards, new guest room experience which offers more space, new bedding, and upgraded bathrooms.”

In addition, the new hotel provides both business and leisure travelers with the latest technology as well as value-added amenities that will ensure the highest levels of comfort while visiting Santo Domingo in the Dominican Republic, Diago says. “This is a significant hotel opening for the Holiday Inn brand since as a destination, Santo Domingo provides a rich history, a vibrant culture, and a thriving economy in the Caribbean,” he says.

KNOWN BRAND

Nahas says Inverplata, which also owns the V Centenario InterContinental, chose the Holiday Inn brand because of its name recognition. “Aside from being known across the globe, Holiday Inn is a brand that has been around for many years and is a brand that people can trust,” he says. “We believe in this brand... Furthermore, a good part of the tourists and business travelers come from North America, and they already know about this brand and its pristine quality of service and rooms.”

The new hotel will also feature conference rooms that can hold up to 250 people, a restaurant and a swimming pool. “Due to its strategic location, we hope to bring to the city of Santo Domingo, a great hotel to stay at, and to do business,” Nahas says.

lunes 10 de agosto de 2009

Rancho Arriba 8, Casa de Campo (1)

3D estudios preliminares

Esta villa en Casa de Campo recupera la esencia de los fundamentos originales que sostenía el concepto propuesto por Bill Cox, a finales de la década de 1960, para un desarrollo referenciado e inspirado en la cultura popular dominicana.

Explora espacios libres, abiertos, sombreados e integrados al exterior con materiales modestos, y revela una notable economía de medios. Se apoya en una figuración tipológica filtrada a través de un lenguaje contemporáneo, pero regido por las normas y los códigos arquitectónicos en los que se basó el proyecto inicial de Cox para Casa de Campo.

Se saca partido a la organización del programa para volcar todos los espacios a un patio que, a modo de “plaza del pueblo”, vincula y relaciona todas las facilidades públicas y privadas -con el campo de golf- favoreciendo identidades propias. Se recupera la “enrramada de cana” aludiendo a un lugar bucólico, pero usada como un referente que organiza y “urbaniza” el patio.

Rancho Arriba 8, Casa de Campo, La Romana, República Dominicana, 2008 (en construcción)

PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Juan Herrera, William Guzmán, Rocío Marchena, colaboradores

CONSTRUCCION
Sánchez y Curiel, Construcciones
Estudio PWP, Paisajismo

jueves 6 de agosto de 2009

Suburbios Soberbios




Suburbios soberbios:
Apuntes sobre la condición contemporánea
de emigración puertorriqueña a Orlando.


Ver texto en PDF. Hacer click aquí

Tomado de Polimorfo v.01
Revista de ArquiPoli - Escuela de Arquitectura / Universidad Politécnica de Puerto Rico.

lunes 27 de julio de 2009

Liceo Boca de Lobo, La Vega






Idea….
En un juego de construcción, la forma se enhebra a partir de la yuxtaposición y superposición de piezas simples.

La facilidad en la composición proviene del mismo tamaño de las piezas y la identificación final de cada una de ellas, formando ya un solo conjunto, de ahí proviene el color.

La percepción espacial del niño es distinta; su punto de vista es claramente inferior a la del adulto y su cabeza erguida percibe perspectivas distintas que amplían su relativa dimensión.

El carácter abierto y fluido de la materialización de los limites contribuye a una experiencia de relación y no de ensimismamiento.

La idea de Aula.
La idea es hacer una escuela jardín, donde las aulas estén integradas al espacio exterior. La relación espacial creada por la utilización de las dos alturas está muy relacionada con la idea de espacio de aprendizaje con el de los juegos; como si fuese el mismo espacio en extensión, se pretende estar en él, y no sólo ver el jardín.

Así, el aula permite, con buen tiempo, duplicar su tamaño en el patio como superficie de juegos y aprendizaje. Con la lluvia, sol, y viento, la galería proyectada les posibilita una conexión interior y un ámbito de actividades, libre de mesas, próximo al patio de tierra y a la luz natural directa. La intención es adaptar las aulas a las diferentes situaciones que se pudiesen lograr con su uso.

Se establece una relación directa con el suelo y con el cielo en su sección. Gracias a la doble iluminación, las aulas se proyectan con profundidad y en proporción muy adecuada para sus actividades, dotada de ventilación cruzada y vistas por sus lados al ambiente que les rodea, y al cerro que en el horizonte se percibe.

El concepto es proyectar el aula como un espacio abierto e integrado en su entorno y naturaleza como un espacio en el propio jardín.

Estructura y espacio.
El concepto de la construcción es crear una extensa plataforma ejecutada con su vigas de hormigón de canto sobre las zapatas, y/o pilotes si fuese necesario, de manera que configurase una base firme sobre la que disponer la estructura de muros de carga del proyecto. Dichas vigas, que servirán a su vez de apoyo a las placas de las losas aligeradas, estarán dispuestas formando una malla donde se apoyen las columnas y muros, de modo que se ahorraría tener que hacer una zapata corrida de todo el recinto construido.

Aprovechando la actuación del plano horizontal bien nivelado de un suelo sin barreras, todo lo que no fuera un espacio docente (servicios, anexos de cocina) se agrupó en la parte frontal derecha del lote para tener un fácil acceso.

La construcción de estas plataformas se hace visible en la fachada de las plantas del edificio en la base de hormigón blanco sobre la que apoya los grandes ventanales de persianas y lamas de aluminio de la escuela-jardín, esto permite que la linealidad, la cornisa y la horizontalidad de la estructura deseada puedan llevarse a cabo con precisión en su ejecución. A pesar de tener básicamente dos niveles, en su planteamiento de 16 aulas, la estructura tiene una gran relevancia, porque no se trata de un edificio que se proyecta y al que la estructura se adapta, sino que sucede de modo inverso. El espacio se vincula al sistema de construcción.

Se hace una reflexión acerca de cómo hacer que los límites vayan cerrando o acotando cada interior, pero dejándolo siempre en relación y continuidad con el resto.

“La idea de hacer una escuela jardín… donde las aulas estuvieran integradas en el espacio exterior”….
Los cerramientos exteriores de las galerías y espacios comunes, los corredores de lamas de colores verticales por un lado y lamas horizontales, movibles, por el otro, acentúa la impresión de continuidad, de tal modo que la luz se plantea de forma homogénea entre los tres cuerpos de la escuela, sin cerramientos opacos en dirección transversal, tratando de construir un espacio continuo

Circulaciones interiores y exteriores.
Cuando se accede a los espacios comunes y galerías existe la sensación de estar circulando ya por el espacio de las aulas. Se intenta evitar la dualidad de que la galería o espacio común sea una cosa y el aula otra. Obviamente debe haber una clara diferencia entre ambos, como su comportamiento acústico. Es un valor sustancial integrar las circulaciones interiores y exteriores tanto a las galerías y espacios comunes, como a los patios; lo que ha sido una decisión esencial en el desarrollo de la propuesta.

Los patios son también espacios de circulación exterior de un edifico, como en las arquitecturas educativas del Renacimiento o del Barroco, en ciudades como Salamanca y Oxford, en donde se accede a las aulas desde el espacio exterior. Un concepto hermoso del que aquí se aprende.

Se piensa en los espacios de circulación interiores en un proyecto educativo son esenciales para evitar que sean fríos o solo funcionales y que se integren en los propios espacios docentes y de aulas.

La luz anima la arquitectura y también a las personas. Los corredores al sur con frentes de lamas localizadas que dejan pasar la luz natural difusa por las celosías, aporta al interior la mezcla de luz cálida con el norte. El encuentro de estas iluminaciones sombreadas tiene una intención relevante, vital, en el objetivo de esta escuela-jardín en el trópico: estar bien en un espacio, estar confortable y fresco.

…“ El desarrollo de aulas en dos niveles, permite cualificar su sección, es decir, establecer una Relación más directa no solo con el suelo, sino sobre todo con el cielo”….
Referencias como la Tourette de Le Corbusier, en la luz del claustro central y de circulación en el patio, y cómo esa luz es tratada de manera intensa; las magníficas texturas iluminadas cenitalmente de los pasillos en la obra de Bagsvaerd de Jorn Utzon; o la transparencia en la adecuación del Palacio Ca Foscari de Carlo Scarpa, que se construye con celosías que dejan entrever los canales de Venecia; o las celosías de luz contrastada de Luís Barragán, Eladio Dieste y César Portela, tan lejos de ser soluciones de fachadas comprometidas sirven de inspiración y referencia.

Todos estos espacios son de circulación e impresionan profundamente porque se hacen de luz y con presencia de su mundo exterior, llegando a incorporar prácticamente espacios a dobles alturas y a patios interiores. En la propuesta se integra interior y exterior, circulaciones, aula y jardín, en esa idea esencial de humanidad y naturaleza.

Proceso y Materialización.
El conjunto ha sido resultado de un proceso de adición. El hecho de poner una serie de aulas unas junto a otras ya es el tema: El conocimiento de lo que es una unidad y cómo la suma de éstas genera a su vez nuevas unidades. En la propuesta se ordenan principalmente por el soleamiento, todas las aulas tiene la misma orientación.

La diversidad en la manera de construirse las elevaciones de la propuesta se debe precisamente a que sus lados son consecuencia de este proceso de materialización y adaptación climática.

Tanto la escala del edificio como su materialización buscan la humanización del espacio infantil sin recursos figurativos o de imagen. Los materiales se han escogido por sus cualidades constructivas y espaciales, como por ejemplo las lamas verticales pintadas haciendo referencia al colorido del Carnaval Vegano.


Liceo Boca de Lobo, La Vega, República Dominicana, 2009 (concurso)

PROYECTO
P. Piña y Asociados, Arquitectos.
Plácido Piña, arquitecto
Esteban González, arquitecto asociado al proyecto
Jennifer de la Mota, análisis de costos

viernes 24 de julio de 2009

Holiday Inn Santo Domingo (2)

Cadena Holiday Inn construye hotel RD
(en construcción)
ver
Holiday Inn Santo Domingo (4). (en construcción)


SD. La cadena de hoteles Holiday Inn., construye un hotel en el centro de la capital, que promete ser uno de los más modernos y estratégicos por estar en el mismo centro de la ciudad, ubicado en la avenida Abraham Lincoln próximo a la Jacinto Mañón.

El moderno edificio cuenta con siete plantas, donde estarán las oficinas administrativas, así como confortables habitaciones.

El hotel está previsto a inaugurarse en los próximos meses y entre las comodidades que posee están un amplio parqueo, centro de convenciones, y de negocios. Se desconoce el monto de la inversión. DL se trató de conversar con los ejecutivos del hotel, pero fue imposible.

Tomado de Diario Libre
22.07.09

lunes 20 de julio de 2009

Condominio D28

3D estudios preliminares
El Condominio D28 ocupa la esquina noroeste de la Av. Roberto Pastoriza con la calle 9, en Evaristo Morales, Santo Domingo. Apuesta a reconocer y reforzar la estructura urbana del sector consolidando la esquina con su propia condición de torre-portal que señala la entrada al vecindario.

Procura una identidad local basada en una notable economía de medios y da preferencia a la exploración espacial con una flexibilidad de uso abierta a un amplio abanico de posibilidades y requerimientos.

La organización de las 24 unidades típicas revela el carácter variable del apartamento apoyada en una composición y facilidades que celebran la vida urbana contemporánea. Los 4 apartamentos tipo penthouse se desarrollan en tres pisos; y con la llegada a la plataforma social en el nivel intermedio pretende provocar esa curiosa sensación de “bajar a los dormitorios” o "subir a cubierta". El edificio se completa con un salón social y un gimnasio para uso de residentes.

La peculiaridad espacial, abstracción y detalles constructivos y de acabados explican la preferencia selectiva por un segmento social de cierta cultura urbana y que hoy se identifica como la “clase inteligente”. Este condominio propone una respuesta a esas tendencias.

planta típica



Condominio D28, Santo Domingo, República Dominicana, 2008 (en construcción)

PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Karina García, colaboradora

CONSTRUCCION
Sánchez y Curiel, Construcciones.

lunes 13 de julio de 2009

Aqua Loft, Juan Dolio (2)

(en construcción)






ver Aqua Loft, Juan Dolio. (proyecto)

lunes 6 de julio de 2009

Casa en El Vedado (2)


(en construcción)



ver Casa en El Vedado (proyecto)

sábado 7 de marzo de 2009

Máscaras... de La Vega

Fotos José Joel Martínez

viernes 27 de febrero de 2009

Parque de las Flores... de noche





No es Londres, pero por algún lado tenemos que comenzar.... Parque de las Flores, La Vega.
José Joel (Martínez), fotógrafo

miércoles 25 de febrero de 2009

Arquitectura en Cessna





Debido a la falta de la bici en las últimas semanas nos hemos visto en la necesidad de buscar una alternativa a la arquitectura dominicana... y de esta forma nace Arquitectura en Cessna, sustituyendo a Felipe (Branagan) por el capitán Jorge (Carlos).
Andrés Eduardo (Sánchez), piloto

Fotos Antonio León

He visto con emoción a arquitectura en cessna, y aprovecho para compartir esta foto a 6500 piés de altura (¿quién pensaría que llegara tan alto?). Como pueden ver, es casi tan dificil hacer arquitectura en cessna como en bici sin Felipe (Branagan)
Capitán Jorge (Carlos), piloto.

lunes 26 de enero de 2009

Contenedor o furgón en los bajos de Haina


En los días del paseo en bici con Felipe (Branagan) por los bajos de Haina y Nigua, al oeste de Santo Domingo, acababa de recibir Container Architecture, donde se reseña el desarrollo de una arquitectura, o al menos de un modo de construir, usando el contenedor como si fuera un Lego gigante. En el libro se muestran ejemplos de edificios públicos, vivienda colectiva y proyectos conceptuales hechos con el contenedor como unidad constructiva.

Desde que Malcom Mclean lo introdujo hacia 1956, en la forma en que se conoce hoy, el container ha ocupado la imaginería de arquitectos y diseñadores. Son famosas las obras de Shigeru Ban (Nonadic Museum -NM- y Papertainer Museum -PM-), y en especial la propuesta de LOT-EX para su MDU (Mobile Dwelling Unit). En Santo Domingo, al menos tengo vivo la Furgovilla (1996-2004) de Daniel Pons.

La aplicación que he visto en los bajos de Haina y Nigua está lejos de pretender ser una arquitectura popular con furgón, sino más bien el uso popular del mismo, donde se une la precariedad con el ingenio. Por eso me llamó la atención encontrar tantos ejemplos de empleo del contenedor para proveer facilidades comerciales.

Haina, que pertenece a la provincia San Cristóbal, es lo que se conocería como un distrito industrial. El desarrollo del puerto marítimo, las zonas francas industriales y las instalaciones de producción energética y de refinamiento de petróleo han caracterizado un desarrollo que tiene sus antecedentes en el viejo ingenio azucarero Río Haina (1950). Esa tradición ha conformado una población obrera calificada con altas destrezas y habilidades manufactureras. Quizá el caso más notorio en la República Dominicana.

En estos poblados los domingos son días que generan mucha actividad comercial y de recreación, y la gente vive virtualmente en la calle. Allí, la vía pública es un espacio de integración social. De modo que ver esos furgones abiertos, en plena actividad junto a la acera, es una nota recurrente de interés. Para la gente de Haina -panal de avispas- el furgón es su entorno, su paisaje, y un material de reciclaje capaz de incorporarse como reconversión habitable a sus estructuras existentes.

De lo culto a lo popular, se le llame container, contenedor o furgón, esta unidad sigue siendo un estímulo y un reto; así que encontrarlo en los bajos de Haina y Nigua con usos tan diversos, atrajo mi atención de un modo especial. Eso sí, sin pretender explorar el tema. Se lo advertí a Felipe.

Fotos de Maxi

lunes 19 de enero de 2009

El Policlínico de Nigua


En 1961, cuando entré a la universidad, José Rincón Mora (Cotuí, 1939) terminaba su carrera. De ese cruce recuerdo la ocasión en que revisando un ejemplar de L'Architecture d'Aujourd'hui, José se acercó al grupo y comentó que todo lo que se publicaba allí era la mejor arquitectura del mundo. Una curiosidad intranscendente, si no fuera porque en ese momento teníamos abierta la revista en las esculturas habitables de André Bloc, su fundador, y con el que parecía identificarse por su propia condición de artista y arquitecto. 

La anécdota la recordé cuando hace unos días, en un recorrido en bici por los bajos de Haina y Nigua, me topé con el Policlínico Nuestra Sra. De Las Mercedes (1989) que José Rincón construyó junto al Leprocomio con los auspicios de la Fundación Domínico-Alemana.

José Rincón ha hecho su arquitectura como una vertiente de la obra plástica y creo que probablemente su primera exploración fue su propia casa (1975), en la residencia de su madre. De ahí en adelante toda su obra está hecha al modo de la arquitectura Pueblo, como se conoce a la arquitectura de adobe característica de Santa Fe, Nuevo México y del Pacífico mejicano de la Baja California. Es posible relacionarla con la del norte de África, pero es más que nada, Pueblo.

El Policlínico de Nigua tiene ese encanto de aparentar ser hecho en adobe, trabajado con las manos y con sensibilidad artística. Esa particularidad única lo convierte en un edificio público, en una institución que representa o inspira una identidad en la comunidad. Su capilla abierta, entregada a todo creyente y creencia apoya esa vocación institucional.

En este edificio se pone de manifiesto la habilidad de José Rincón para manejar la luz y el detalle. Sus ventanas, por ejemplo, son un estudio de las funciones de ventilación, protección e iluminación tratadas con formas y respuestas independientes, pero convertidas en un gesto poético.

Revisitar el Policlínico de Nigua con Felipe (Branagan) me puso en perspectiva y valor una obra especial, hecha con una libertad, pasión y sensibilidad poco frecuentes. Esa inspiración de escultura habitable o arquitectura escultórica relacionada con la terracota, en la que siempre ha estado envuelto José Rincón Mora, y con la que ha desarrollado un vocabulario personal de signos, texturas, detalles y color, lo identifican a leguas y constituye un referente en la arquitectura dominicana.

Fotos de Maxi

jueves 15 de enero de 2009

Embassy Staircase... la paramétrica


Si hay algo que queda registrado para siempre en la memoria, es el primer proyecto profesional. Sin que tenga que ver la magnitud o trascendencia; en esa primera obra está con frecuencia lo que podría ser una impronta. Y si, además, hay una búsqueda o un logro, queda una satisfacción y estímulo que perduran. Es el caso de Andrés Eduardo Sánchez (Santo Domingo, 1982) y su Embassy Staircase.

Andrés Eduardo recibió el encargo de la Embajada Británica en Santo Domingo para reemplazar la escalera que une las oficinas de la cancillería con las del consulado. Un proyecto sencillo que lo convirtió en una exploración, en experiencia memorable, trascendente. ¡Un lujo!

Lo que era una simple caja de escalera, la transformó en una secuencia espacial llena de sorpresas y elementos cambiantes que crean esa sensación única del significado de ascender o descender y su conexión espacial, sensorial y psicológica.

Cuando se sube apenas se percibe un primer tercio -un diálogo tenso ente escalones y barandillas- y la sensación de que ahí concluiría la experiencia; pero el siguiente tramo, que no tiene nada que ver con la espacialidad del anterior, introduce una nueva verticalidad, para luego girar en paralelo a un último tramo totalmente sorpresivo y dominado por un panel-paramétrico de admirable destreza.

En el segundo piso la escalera desaparece y el vestíbulo queda limitado por el panel-paramétrico que filtra la luz. Bajar, entonces, se convierte en una sensación casi lúdica, con otras sorpresas e incertidumbres, pero esta vez cargadas de una ola expansiva embriagante.

Después de su maestría en Pratt Institute, NY -ver proyecto de tesis en el blog, Andrés Eduardo Sánchez ha estado colaborando en Simples Arquitectura y desarrollando propuestas privadas. Su Embassy Staircase es su primer encargo y está hecho con una propuesta que sorprende y entusiasma. Un buen augurio.

Aunque faltó Felipe (Branagan) y la bici, la Embassy Staircase, cautiva, emociona...

Antes

Después



panel-paramétrico

viernes 2 de enero de 2009

Al monte en bici


A finales de año, los grupos Gomas Anchas y MTBdominicana organizaron un paseo o “monteo” que llamaron “Río Aguinaldo 2008”, como forma de establecer una fraternidad y camaradería entre diversas generaciones y grupos de ciclistas de montaña. El monteo congregó a más de cincuenta aficionados y fue una experiencia enriquecedora. Mi grupo incluía a Orlandito, Maxi y por supuesto a Felipe (Branagan).

Estoy persuadido que la mejor manera de entender, estudiar y atrapar una ciudad es haciendo recorridos en bici. Sólo o con interlocutores, explorar los espacios urbanos a ese ritmo de desplazamiento abre sensibilidades impensables. Eso me sucede en cada pueblo o ciudad del país que he recorrido y también en lugares tan dispares como La Habana, Boston o la isla de San Martín. Montar en Puerto Rico sigue siendo una asignatura pendiente. El año pasado estuve en un tris de hacer el tour de los cinco boroughs de Nueva York; espero lograrlo este 2009.

Ahora, cuando se atraviesan en bici los caminos y trillos de los campos dominicanos es una experiencia totalmente distinta. Absolutamente. El trillo es un camino muy estrecho abierto entre montes y maleza para el paso de animales y personas, y siempre lo recorro con la sensación de estar en las primeras vías de comunicación que abren las comunidades rurales y el anticipo a cualquier noción urbana que se pudiera derivar.

De modo que cuando me integré a este paseo del domingo 21 de diciembre pasado, estaba preparado para un monteo duro, como lo fue -55 Km. y de ellos 35 por caminos y trillos- pero ni suponía la tremenda alegría y el sentido de solidaridad que encontraría. Los ciclistas de montaña son personas especiales.

El paseo terminó con una comida navideña preparada ahí mismo, en el campo, junto al río El Higüero, y después de un recorrido hermoso que incluyó el cruce de cuatro ríos o quizá el mismo río cuatro veces.

Disfrutar del campo en bici y de la arquitectura vernácula es una experiencia siempre estimulante, pero hacerlo con los Gomas Anchas y MTBdominicana, eso... es lo máximo. Fue un buen final de año que augura muchos otros paseos excitantes para este 2009. Las fotos lo atestiguan.

Tanto la ciudad como el campo son completamente diferentes cuando se recorren en bici. Eso lo garantizo.

Foto de familia (Río Aguinaldo, 2008)

miércoles 31 de diciembre de 2008

Hotel de las Artes




Propuesta
Hotel de las Artes
Calle Misiones, La Habana. Cuba (2008)
Estudio Choy-León













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martes 30 de diciembre de 2008

La arquitectura y las ciudades cubanas en la encrucijada de la cultura y la sociedad.


por José A. Choy.


"La ciudad no es una retahíla de edificaciones, sino la creación más espiritual de nuestra civilización y, con el lenguaje, la más grande obra de arte creada por el hombre. Es el lugar de la cultura, el espacio público por excelencia, el lugar de la civilización."
ROGELIO SALMONA

"La cultura ambiental es […] memoria, realidad e imaginación."
FERNANDO SALINAS



La ciudad

Las ciudades y pueblos cubanos son el patrimonio más relevante de la cultura material de la Nación.

Las ciudades sintetizan, en el complejo proceso de origen y desarrollo de sus formas físicas, los valores espirituales y las aspiraciones de la sociedad. La ciudad es el lugar donde la economía, las determinantes sociales, la política y la ideología se representan físicamente en la tectónica de lo urbano, a través de la cultura y la historia.

El caso cubano es singular y ejemplar. Por más de cuarenta años las ciudades y los pueblos cubanos han quedado como detenidos en el tiempo, sin apenas intervenciones que reflejen las aspiraciones y la riqueza de los cambios sociales. De ahí que en su mayoría se nos presenten hoy como testimonios, ruinas contemporáneas del esplendor de una cultura pasada que sobrevive gracias a la dinámica de sus habitantes en yuxtaposición a estos escenarios decadentes. El abandono que han padecido nuestras ciudades, en aras del desarrollo social fuera de su marco físico, la pobreza producto de limitaciones económicas, y por suerte, la ausencia de las operaciones de especulación urbana características de los años 70 y 80 en América Latina y el Caribe, permitieron que, paradójicamente, estos procesos que destruyeron gran parte del patrimonio urbano del continente, preservaran la imagen y trazas de las ciudades cubanas.

Este panorama desolador es a la vez un reto y estimulo para construir un futuro optimista. Requiere de un esfuerzo actual y colectivo para relanzar los pueblos y las ciudades cubanas apoyados en el aprendizaje que nos da esa tradición y riqueza urbana heredada.

La Habana es un ejemplo donde los problemas se agudizan. Por un lado, la capital representa el tesoro construido más importante del patrimonio cultural y espiritual del país y por otro, el deterioro creciente somete la ciudad a un estado de peligro inminente. Perder la capital, o parte de ella, es perder una parte de nuestra historia y de nuestra identidad.

Preocupa la falta de estrategias y políticas para enfrentar esta realidad. El ejemplo excepcional del Centro Histórico de La Habana, por ser una operación integral de trascendencia cultural, social y humana, debería servir de plataforma para discutir el destino de la ciudad toda. Cienfuegos, Trinidad, Camagüey y Santiago de Cuba apuntan en la misma dirección de preservación de entornos únicos. Si las instancias de la sociedad toman conciencia de la importancia de esta situación, dentro de unos pocos años se podría revertir ese proceso de deterioro y enajenación que sufren edificaciones valiosas, calles memorables y barrios armónicos, hoy en ruinas.

La necesidad de una política prioritaria para ciudades y pueblos dentro de los programas de desarrollo, más que una carga para el presupuesto del Estado, podría ser una vía de desarrollo social. Las experiencias evidencian que operaciones urbanas a gran escala, como la del Centro Histórico de la Habana Vieja, pueden autofinanciarse y crear riquezas para la economía del país. Mostrar en el futuro las cualidades abrillantadas de La Habana por la sabia restauración o las intervenciones contemporáneas adecuadas, tiene su precio pero también su recompensa, no sólo cultural o por la entrada de nuevos recursos financieros, sino también, y sobre todo, por propiciar el bienestar de la población y superar la complicidad con la desidia y el abandono.


La arquitectura

El proceso de desarrollo de una arquitectura situada a la vanguardia de América Latina y el Caribe en los años 50 y potenciada con aires renovadores al triunfo de la Revolución durante los años 60, cayó posteriormente en un peligroso y silencioso anonimato cultural. Es preciso reorientar la práctica y recuperar los espacios perdidos

La insuficiente proyección cultural de la arquitectura actual resulta de su falta de calidad y de su limitado impacto social. Este empobrecimiento hace que sea muy escasa su incidencia en el arte y la cultura cubanos y que se haya mantenido por demasiado tiempo fuera de los espacios de la crítica y de los debates culturales, en contraste con el papel cada vez más activo que hoy tiene la arquitectura en el panorama internacional del arte y la cultura.

La falta de enfoque cultural se nutre, también, de la limitada y uniforme formación de las arquitectas y arquitectos cubanos. Las escuelas mantienen planes de estudios similares, a pesar de que las situaciones locales y las motivaciones culturales de cada región son diferentes. Por otro lado, la formación debería fundamentarse, por encima de otras consideraciones técnicas o prácticas del momento, en una visión humanista, que defina el gran alcance social y cultural de la profesión.

Esta nueva perspectiva debería situar a las ciudades cubanas como el ideal de toda la creación arquitectónica. Ellas son el bien más preciado, respetarlas y entenderlas garantizaría una práctica profesional sólida, encaminada a la tarea más importante del futuro del país: su reanimación y recuperación. En este ámbito en constante renovación, reciclar y hacer ciudad dentro de la ciudad será un proceder válido. La calidad de vida ciudadana se elevará sustancialmente, enriquecida por la eficacia de la vivienda, de los lugares de trabajo y de la calidez y cualificación estética de los espacios públicos.

Por otro lado, las formas dogmáticas y muy centralizadas de la producción de la arquitectura dejan poco margen al ambiente creador. La arquitectura, por vocación y destino propio, es la mayor entre todas las manifestaciones de las artes visuales.

La exclusiva organización de la actividad de proyecto desde las grandes empresas, con estructuras heredadas de la época del CAME, impide la convivencia de otras alternativas de producción. El pequeño taller o estudio de asociados por afinidad de ideas es, desde el Renacimiento, la célula básica para que la creación arquitectónica se desarrolle convenientemente. Liberar la creación arquitectónica de ataduras burocráticas y centralizadas estimularía, de inmediato, en todo el país el florecimiento del talento adormecido de las arquitectas y los arquitectos cubanos. Estas motivaciones irían en armonía con la sociedad socialista a la que se debe aspirar.

Los indicios recientes de que a través de las asociaciones de base de la Unión de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción (UNAICC), de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y otras posibles alternativas, muestran que se pueden potenciar formas más frescas y adecuadas para producir proyectos arquitectónicos de calidad y podrían ser las responsables de lograr que la diversidad productiva se realice con la legalidad y ética necesarias. Es una oportunidad notable para sacar la práctica de la arquitectura del estado de empobrecimiento en que se encuentra y ponerla al lado de la responsabilidad social y creativa que se demanda.


Confluencias favorables

A pesar de la crisis en que se encuentran nuestras ciudades y la arquitectura cubana, el futuro cercano se presenta promisorio.

En marzo de este año, el Centro Teórico-Cultural Criterios, sometió a debate el tema de la arquitectura (hecho inédito en un medio de tanto prestigio) en el ciclo de análisis del “quinquenio gris”. El poder de convocatoria del centro, permitió que un numeroso y heterogéneo grupo de intelectuales, arquitectos, ingenieros, críticos, artistas y estudiantes, participara en la conferencia magistral ofrecida por Mario Coyula y en los debates subsiguientes vía correo electrónico. Este hecho mostró el valor del debate democrático.

La Gaceta de Cuba, una de nuestras más prestigiosas revistas culturales, dedica el dossier del presente número a este tema. Importantes teóricos y críticos del urbanismo como disciplina, y la arquitectura como teoría y práctica han aceptado colaborar. Más de una decena de personalidades de la cultura, escritores, artistas, arquitectos y teóricos responden sobre el papel que debería desempeñar la arquitectura en el arte y la cultura de nuestro país.

La Gaceta, como siempre, está al lado de los tópicos más candentes y apremiantes de la cultura cubana. Su contribución a la divulgación de parte del pensamiento que gira alrededor de grandes problemas, anima su discusión y clarificación, y sirve al debate y al debido ejercicio de la profesión y la cultura.

El próximo Congreso de la UNEAC, contemplará en su agenda de discusiones el tema “Ciudad, Cultura y Arquitectura”; sin dudas, una valiosa contribución de los intelectuales, artistas y arquitectos cubanos al análisis medular del tema que involucra el arte y la arquitectura, la cultura y toda la sociedad.

Son todas, confluencias favorables.

Crisis en el idioma chino, como gustaba decir el maestro Sergio Baroni, se representa con un ideograma compuesto por dos signos: peligro y oportunidad. La peligrosa encrucijada en que se encuentran las ciudades y la arquitectura cubanas, tiene todavía la oportunidad de definir una política cultural que guíe la acción del Estado. Es un reto que se debe enfrentar con ilusión y coraje.
Octubre, 2007.
José A. Choy.


Publicado en La Gaceta de Cuba. No. 2007.6
Tomado de
Arquitectura Cuba


lunes 29 de diciembre de 2008

Residencial Gran Hotel




Propuesta

Residencial Gran Hotel
Calle Teniente Rey, La Habana. Cuba. (2008)
Estudio Choy-León












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viernes 26 de diciembre de 2008

Integración Juvenil

Propuesta
Centro de Formación Laboral. Integración Juvenil
Puerto Plata, República Dominicana. (2008)
Arq. Esteban -Yuyín- González (Santo Domingo, 1982)





miércoles 24 de diciembre de 2008

La casa de la Rosa Duarte


Cuando estudié el bachillerato en Santo Domingo en los años 50, el colegio -si tenía buenas notas- me permitía salir los domingos a visitar mis familiares. Mis primos vivían en casas y apartamentos modernos y yo, un chico de pueblo, me quedaba siempre maravillado de lo que era el mundo de la capital. Así conocí algunas obras que ahora son registros históricos y que no hay manera de que me las saque de la cabeza. A veces hasta veo en mis recuerdos la calidad de la luz que penetra desde un patio interior. En ese tiempo caminaba la ciudad todos los domingos.

Uno de mis primos vivía en la calle Rosa Duarte, Gazcue, en un apartamento probablemente de Reid y Reyes; pero al lado había una casa que no sé por qué me cautivó a tal punto que a cada rato  correteaba por su escalera y zaguanes. Ni soñaba entonces que estudiaría arquitectura, pero sé que esa casa me atrapaba.

Ya en la universidad, tuve a Julio Hernández Santelises (Santiago, 1927) de profesor de acústica y clima; me enteré que el mismo Julito había hecho la casa de la Rosa Duarte No.6, no me lo podía creer. Julito era un profesor culto, dedicado y admirado, así lo recuerdo siempre. Años después, trabajando con Rafael Calventi, cruzaba por mis Cremas al colmado al doblar de la esquina y pasaba ratos contemplando la casa. Ahora, Felipe (Branagan) se queda atónito cuando me ve ensimismado cada vez que pasamos en bici frente a ese lugar.

Julito Hernández es uno de los arquitectos de Santiago siempre dedicado al experimento y debe haber sido de los primeros en apasionarse con la prefabricación ligera. Siempre me he preguntado lo que tendría en la cabeza cuando hizo esa casa en 1953, para su padre, el compositor Julio Alberto Hernández.

La casa de la Rosa Duarte es en realidad dos en una y cada una completamente independiente de la otra, pero hecha de tal modo que parece una sola bien grande. Para logralo usó un techo fragmentado que abarca las dos viviendas y que se desplaza y gira para también ser el apoyo de la escalera exterior, englobando una variedad espacial de admirable riqueza. El uso apropiado del calado de cemento -bloques ornamentales- y de la ventilación natural cruzada, evidencia una dedicación especial a los temas tropicales de bienestar ambiental. No se parecía a ninguna otra casa. Una pieza verdaderamente ejemplar.

Mi alegría ahora es que cuando vi en la exhibición Home Delivery la foto del prototipo "House in the Garden" que Marcel Breuer construyó en el MoMA en 1949, vino a mi memoria la casa de Julio Hernández. Que Julito desarrollara un esquema similar en los años autárquicos de la dictadura, me llenó de satisfacción y orgullo.

Así que de algún modo Felipe debe entender mis razones para admirar la casa de la Rosa Duarte.  Cuando un edificio o experiencia urbana se queda en los recuerdos, es imposible deshacerse de ello.



Casa en calle Rosa Duerte No. 6, Gazcue.  Santo Dominmgo, 1953

lunes 22 de diciembre de 2008

Apartamentos en Alma Mater

11 Dic. 2008 13:59:18
Pla,

Buscando una papelería, esta mañana me topé con este edificio en la esquina sureste de la Benigno Filomeno Rojas con Alma Mater. Es uno de esos condominios de dos pisos que abundan en la zona universitaria. Siempre me ha gustado, desde que Carbonelito (Harry Carbonell) me lo "presentó" hace ya unos años.

Me llama la atención lo armonioso de la composición, sobretodo la fachada oeste con la escalera, y la forma en que la doble banda, que abarca ambas fachadas, produce un efecto de doble altura en la esquina enfatizado por el muro de barro.

Nunca he sabido mucho sobre su historia, pero ojalá en uno de tus paseos con Felipe (Branagan) lo reveas y podamos enriquecernos con las "lecturas".

Abrazos,

Ja'el (García)

11 Dic. 2008 18:56:12
Ja'el,

Felipe y yo hemos pasado varias veces en bici frente a ese edificio cuando en ocasiones hacemos recorridos por la zona. Una buena parte de las casas y apartamentos que se construyeron en los alrededores de la Ciudad Universitaria son de la década de 1950, y de inicios de los 60. Muchas familias que se trasladaban a Santo Domingo para que sus hijos e hijas estudiaran en la universidad se mudaban allí para estar a distancia de a pie. La zona universitaria era para entonces muy cotizada, con una trama continua y buena calidad de vida. Varios arquitectos importantes han dejado su impronta en el área; cerca de ese edificio, José Fermín Villanueva hizo un row houses muy interesante, y uno de los primeros condominios que se hicieron con el FHA, en la calle José Contreras (1969).

El edificio que comentas lo recuerdo, además, porque muy cerca, casi al frente, estudiaba con Ángel Haché en casa de Félix Montes de Oca en mis años universitarios. En el segundo piso vivía el ingeniero Orlando Haza, pero desconozco el arquitecto que lo proyectó.

El modelo de edificio de apartamentos como si fueran casas superpuestas predominó en esa época. Y éste, como lo haces notar, es particularmente interesante por la fuerte cáscara de la esquina contra el muro ciego del oeste; pero también por la transparencia y vacío de la escalera exterior y del balcón. Fíjate que al norte, detrás de la máscara, la fachada es bastante elemental; la fuerza descansa en el enmarcado y la esquina vacía. Seguro que también notaste el pequeño gesto inclinado que hacen las "bandas" en el oeste.

Lo que si te cuento, Jaelito, es que no hay nada como recorrer la ciudad en bici. Con o sin Felipe, aunque mejor con él. El domingo pasado fuimos con dos amigos por los montes del norte de la capital y nos bañamos en el río El Higüero. Eso no tiene precio!

Afectos,

Pla

la bici que se va a comprar Ja'el

jueves 18 de diciembre de 2008

La Casa TES y el New Style (y II)

Residencia Contreras Jorge. Calle República Argentina, Santiago. 1969

A Juan Caminero, se le reconoce humor e ingenio para sacar a flote las situaciones claves que identifican el momento. Johnny inventó eso del "New Style", lo hizo con una propiedad que todos reconocieron, y aquello se regó como pólvora. También inventó lo de “Eje Italia”, un epíteto que estaba muy lejos de denostar y sólo era un código para identificar en la escuela de arquitectura a Rafael Calventi, Víctor Bisonó y a la pareja de Cott y Gautier, todos graduados en Italia. Lo hacía en contraposición a la presencia de Fred Goico formado en USA. A nadie se le ocurriría aclarar que fue idea de Johnny. Todo el mundo lo sabía.

Al año siguente de la Casa TES, en 1969, y como consecuencia de ella, José Antonio Caro Ginebra (Santo Domingo, 1940) construyó en Santiago la Residencia Contreras-Jorge a los padres de Maritica, la dueña de la Casa TES, y con su segunda obra consolidó el New Style. Tony reconoce que “fue diseñada con un programa más cómodo en áreas y costos”, pero donde sigue trabajando “los mismos elementos de diseño, los cuales abandoné después de esta obra pues comenzaron a aparecer en casas por todos lados en la ciudad”.

Estos elementos, los picos, el techo inclinado, el cilindro y las claraboyas, repetidos sin descanso terminaron uniformizando las nuevas casas de Santo Domingo al punto de que "salían solas". Algunos de sus amigos y contemporáneos se afiliaron maravillados al New Style. Y en definitiva fue una contribución a la superación y mejoría de la práctica. El caso más notorio es el de Eduardo Selman, del círculo de Tony. Eduardo había construido poco antes -en Naco- una casa tipo rancho al estilo de House Beautiful, pero rápidamente se distanció de ella y desarrolló una arquitectura residencial de buena calidad con los predicamentos del New Style, incluyendo la suya propia. Y así muchos.

El estilo que proponía la Casa TES apuntaló un tipo de vida vanguardista en una sociedad democrática donde la burguesía empezaba a consolidarse y se configuraban nuevas aspiraciones. La mayoría de los clientes que consumían el New Style eran jóvenes profesionales modernos, cultos y cosmopolitas, que anhelaban mostrar sus propios éxitos. Como consecuencia se acrecentó un inusitado interés en las artes plásticas y en el coleccionismo de arte dominicano. En un momento dado todas las salas tenían pinturas de Ada Balcácer, Peña Defilló, Domingo Liz, Lepe y también de Guillo Pérez y Cándido Bidó. Todo parecía igual. El mobiliario moderno también.

Con la  Casa TES se confirma el hecho de que a veces en arquitectura hay pequeñas obras que marcan un cambio o nuevos rumbos. Aún desaparezcan, queda su huella.

A la distancia, es curioso ver la manera en que en los diferentes períodos las casas de Santo Domingo siempre terminan pareciéndose unas a otras. El modelo de la Casa TES, reforzado por la residencia Contreras-Jorge,  se siguió recreando durante buena parte de la década de 1970, un hecho que ni siquiera el mismo Tony Caro imaginó y mucho menos que sería bautizado por Johnny Caminero como el "New Style". Y que así se quedaría.

Si esta historia no la sabía Felipe (Branagan) es porque conociendo lo empecinado que es podría volverse loco "peinando" Naco en bici tratando de ubicarla. Pero... ya sólo está en la memoria.



Residencia Contreras Jorge. Calle Reública Argentina, Santiago. 1969

lunes 15 de diciembre de 2008

La Casa TES y el New Style (I)

Casa TES. Santo Domingo. Modelo, 1968

En determinados momentos o períodos, la mayoría de las casas se parecen, tienen el mismo estilo o repiten el mismo modelo. En Santo Domingo eso ha ocurrido siempre de un modo u otro. Y parece que seguirá sucediendo.

Durante la dictadura las casas eran primero casi todas neohispánicas y al final modernas californianas al modo de Neutra. Esos modelos se repitieron tanto que resulta difícil saber si una casa es de Mario Lluberes o Caro Álvarez, o si es de Nani Reyes, Gai Vega o Teófilo Carbonell. Al entrar la democracia, Rafael Calventi sorprendió a todo el mundo con la desaparecida Residencia del Embajador de Francia -antes,  De Castro Goico- (1963) y después, al regreso de su exilio mejicano, cuando implantó las casas mediterráneas a mediados de los años 60.

En la década de 1970, las casas volvieron a parecerse y en la maraña de repetición del modelo y sus variables y reproducciones de repente nadie sabe cómo se inició todo y si existió ese prototipo de referencia. Cuando el prototipo desaparece se hace aún más difícil encontrar el origen de todo, o localizar documentos y testimonios que lo confirmen.

En los albores de los años 70 las casas se llenaron de “picos”, unos techos inclinados con fuertes pendientes a una sola agua, y rápidamente se mezclaron con las mediterráneas. Por si alguien no lo sabía, a eso se le llamó aquí el New Style. Y empezó con la Casa TES de José Antonio Caro Ginebra (Santo Domingo, 1940).

Tony Caro estudió  en Cornell University, en Ithaca, NY, en un momento en que la escena de la  costa este de Estados Unidos la dominaban los New York Five. En Cornell Ulrich Franzen hizo su Agronomy Building (Bradfield Hall, 1968), y la escuela de arquitectura era prestigiosa y actualizada. Cuando regresó al país en 1967, la arquitectura más fresca e innovadora la hacían dos líderes y figuras contrapuestas, Fred Goico y Rafael Calventi, -tecnología vs. humanismo- educados en USA e Italia, respectivamente.

El joven Caro, a los veintiocho años, en 1968, se destapó con su primera obra, una pequeña casa en Naco para su amigo Tomás Eduardo Sanlley y Maritica Contreras, la familia Sanlley-Contreras. De ahí salió la Casa TES que cambió todo. Pero no nace sola, está emparentada con lo que al mismo tiempo exploraba Edward Larrabee Barnes en Righter House -Fishers Island, NY- (1965) con el Shingle Style y Gawthmey and Siegel en su Gwathmey Residence and Studio (1967) a partir del movimiento moderno.

La Casa TES fue construida con estricta economía de medios. Tony cuenta que “estuvo enmarcada dentro del programa de financiamiento FHA que sólo permitía que las viviendas financiadas no excedieran de 125 M2 y de un valor de 15 mil pesos de los cuales financiaban sólo 9,500 pesos” y buscaba "romper el esquema típico de las viviendas".

Los elementos característicos de la casa, como el espacio a doble altura, el techo inclinado, el cilindro de la escalera o las claraboyas de ventilación e iluminación, se reprodujeron como la verdolaga, pero la sustancia, lo verdaderamente innovador, fue ignorado.

Los dos planteamientos esenciales y nuevos eran la estratificación de la secuencia espacial y la implantación en el sitio. La composición era de volúmenes contrastantes, una barra simple para el territorio privado y un cuerpo desprendido y alto para lo público. Todo era distinto. Ni pensar que se entraba por la sala, el ingreso se hacía por un pequeño vestíbulo -entre dormitorios y cocina- el que se atravesaba para llegar al gran salón con doble puntal y mezzanine. La vida social se volcaba a los jardines frontales, en un Naco planeado como ciudad jardín.

Cuando Johnny Caminero vio el impacto de la Casa TES y que aquello se regaba como si nada, dijo “ese es el New Style”. Así lo bautizó y nacía entonces una nueva moda de casas a partir de un modelo. Otra vez.





Casa TES. Calle Tetelo Vargas esquina Silvestre Aybar y Núñez, Naco. Santo Domingo, 1968

lunes 8 de diciembre de 2008

El Instituto del Libro


En 1956, a los once años, mi familia me envió de La Vega a Santo Domingo a estudiar el bachillerato en el Colegio De La Salle buscando una mejor educación, pero en realidad quedaba claro y establecido que Arturo, mi padre, quería evitar a toda costa que fuera adoctrinado por la dictadura. Lo logró sin mucho esfuerzo. Así fue como llegué a la capital. El antecedente viene al caso porque en los últimos años que hice en el Colegio La Milagrosa, en la Ciudad Colonial, entré en contacto con un lugar que me pareció el mundo más fascinante y democrático que podía suponer: el Instituto del Libro.

Me doy cuenta que era demasiado para un chico que venía de provincia. Los hermanos Escofet (José y Manuel) habían creado un espacio lleno de magia. Eran unos catalanes republicanos amables y paternales que acostumbraban a orientar a uno sobre las mejores o más convenientes lecturas. Animado por mi profesor de literatura, Rafael Lara Cintrón, y por la cercanía, pasaba horas deleitado con unos libros que se podían examinar sin restricción e incluso leerlos allí mismo.

La librería tenía un salón amplio con mesas que mostraban las novedades y paredes enormes forradas de libros hasta el tope. Al fondo, un salón abierto servía de sala de lectura donde podía uno pasar el rato leyendo sin obligación de comprar. Cincuenta años después las librerías modernas funcionan de esta manera. Luego, ya en la democracia y con la pasión por la arquitectura a cuestas, frecuentaba ese rincón de mis asombros en busca de los últimos títulos de arte y arquitectura. Era mi contacto con el mundo.

El Instituto del Libro lo hizo José A. Caro Álvarez (1910-1978) a inicios de los años 50. Es un edificio medianero de uso mixto, con comercio abajo y dos pisos de apartamentos arriba. Pero lo más notable es su conducta y escala pública, su relación con la ciudad, ese vacío que crea junto a la acera y la gran altura al frente con la entrada retirada a modo de zaguán abierto y una vitrina que parece flotar. De antología.

El edificio se afilia al período plano del racionalismo arquitectónico de la primera modernidad; muy correcto, de detalles sutiles, resuelto con sencillez, pero con ingenio y fuerza. Un día, hacia el final de mis estudios universitarios, descubrí algo en su fachada que me dejó atónito. Sus balcones tienen una especie de cortinas en bloques de vidrio curvos que parecen estar a medio abrir o a medio cerrar. Una ocurrencia tan particular y atrevida que siempre me saca mi mejor sonrisa. Hasta ese momento nunca había visto bloques de vidrio curvos y menos usados de esa manera, como si fuera una cortina de cabaret. ¡Alucinante!

En el Instituto del Libro vi a don José Antonio por última vez. Era una tarde de otoño del 1977, cuando lo encontré en medio de una animada conversación con los Escofet y al verme interrumpió un minuto para contarme lo mucho que le había gustado la propuesta del BHD. Eso lo tengo fresco en mi memoria.

Cada vez que hago un recorrido en bici por el centro histórico paso un rato contemplando el Instituto del Libro y tengo la impresión de que cuando Felipe (Branagan) me nota tan embobado piensa que estoy "explotado" y falto de potasio. 

A veces me imagino allí como el chico que enviaron a estudiar a la capital y quedó perplejo cuando vio el mar, pero también me veo descubriendo la pasión por la lectura en aquel lugar de ensueño y lleno de magia creado por los hermanos Escofet.




Instituto del Libro. Arzobispo Nouel No. 258, Santo Domingo.

jueves 4 de diciembre de 2008

APOSTILLANDO "9biasd y3. Un gran premio"



Por Cuqui Batista


Creemos debería designarse la próxima Bienal 10 BIUASD 2010, ya que el urbanismo deberá sobresalir, así lo exigen las ciudades del universo. La pérdida del alma hermana del óptimo Holger Escoto Frías nunca será suficientemente lamentada. Paz eterna. El alma es en el fondo, todo lo existente, afirmó Aristóteles. La bienal mas que fiesta es precepto desde su inicio por “nueva arquitectura”, hoy aupada a sociedad de arquitectos que ya debíamos conceptuar como sociedad urbano-arquitectónica, dada la exigencia de la demanda de la trama urbana en toda ciudad del universo. Al arquitecto compete velar por la planificación global del territorio de su estado – país, en miras de organizar la producción y la comercialización que nos genere auge económico y la fundación de ciudades industriales en los puertos y mínimas grandes ciudades de servicio en nuestro territorio a preservar para necesario y urgente desarrollo de la ciudadanía que así tendría ciudades eficientes con la infraestructura de que hoy carecen. La falta de premios a la arquitectura verde, obedeció a la alta especialización de Christian Werthmam de Harvard University y el resto del jurado no menos capacitado, también deberá exigir la bienal dominicana soluciones climáticas. Los proyectos “desconcertantes” deben vigilarlos las escuelas de arquitectura poniendo freno desde los decanatos a los que vayan a concursar. Lo mejor de la bienal fue el criterio de invitar profesionales a exponer sus proyectos, algo que debe ampliarse para las próximas, por invitación específica. Si generamos el próximo año un simposio urbano - arquitectónico donde expondríamos nuestro proceso de diseño que luego de establecido haría de nuestro país una múltiple universidad científica climática, tendríamos las bienales más exitosas del universo a la vez que podríamos exportar urbanistas y arquitectos, además de casabe, muebles y dulces.

El jurado de la 9 biasd, fue más allá de lo imparcial creíble y responsable presidido por nuestro Salvador Gautier, seguido por Christian Werthmam que demostró su calidad en su charla, Víctor Navarro agudo joven arquitecto, respaldado por su socia esposa, María Langarita designada secretaria del jurado sin voto, Emilio Martínez con un gran desarrollo de labor profesional en Puerto Rico y Cuqui Batista, quien plantea urbanismo arquitectura como la ciencia que exigen ser, así sujetos a un método proceso de búsqueda solución que estará al servicio de los que así lo acepten. Insistimos en caracterizar el conocimiento y la investigación científicas, tal como se los reconoce en la actualidad y desde Kant que nos dice que el método es un procedimiento según principios y el científico procederá sistemáticamente por el camino crítico, satisfaciendo por completo la razón humana, para la que hemos de justificar toda disposición, ración, función, dación, posición, conceptuación valederas. El gran premio levitaba sobre el muro, las primeras opiniones fueron de los extranjeros, hubo unanimidad y plena satisfacción al otorgarlo sin pero alguno y así fue recibido.
Gracias a Plácido Piña por su enjuiciamiento.

Cuqui Batista.
cuquibatista@hotmail.com


Gran Premio Bienal (Mubarak y Domínguez)

lunes 1 de diciembre de 2008

Estoy anonadado


Banco BHD 

Las decoraciones navideñas en algunos edificios de Santo Domingo, se las traen. Pero al ver el BHD y el Banreservas me he quedado anonadado. De una pieza.

Todavía estoy sin aliento y sin entender la razón que tiene la imaginación publicitaria para tomar la arquitectura de estos dos edificios, precisamente estos dos, como soporte para un ornamento que ridiculiza sus valores y méritos; y sus proporciones.

Lo mejor del caso es que estoy tan acostumbrado a ello que cuando los veo me da un ataque de risa. De verdad. Pero sin salir de mi asombro. Comprendo los motivos que tienen quienes hacen esos adornos para celebrar las fiestas, pero resulta difícil creer que el mejor modo de hacerlo es burlándose de los edificios. "A mi... nunca".

Si lo del BHD es cursi, lo del Banreservas apunta a lo estrafalario. Y ni siquiera lo digo por mi, que me quedo como si nada, sino por el respeto que se supone deberían tener a la arquitectura. Pensándolo bien, habría que tomarlo como una curiosidad mutante. O como una gracia.

Cuando paso en bici frente a ellos, temo perder el equilibrio y chocar al distraído Felipe. Es por el sobresalto.



Banreservas

lunes 24 de noviembre de 2008

Y el escultor es... Benjamín Saúl



Cuando publiqué La Suprema en Segunda no me atreví a poner que la escultura monumental alusiva a la justicia era de Prats-Ventós, a pesar de que Cuqui Batista lo afirmaba (La Suprema en las anécdotas de Cuqui). La razón es que en ese momento no logré descifrar las incisiones de la firma del autor y tampoco se parecía a la de Prats-Ventós.

Hablando del asunto con el arquitecto Juan Ramón Fiallo Prota, éste me comentó que se trataba de un español y que fue el mismo que hizo La Nutricia del Alma Mater de la UASD. Hace unos días Juan Ramón me hizo llegar un texto sobre el verdadero autor: Benjamín Saúl (España, 1924 - El Salvador, 1980). Aproveché un paseo en bici con Felipe (Branagan) y confirmé que en efecto la firma es B SAUL. Su foto al pie de la escultura así lo confirma. Después localicé datos e imágenes adicionales en la web.

A Benjamín Saúl, un gallego nacido en Monforte de Lemos, lo trajeron a Santo Domingo (1955-1960) contratado para realizar doce esculturas monumentales para la dictadura. Por lo menos hizo la Madre Nutricia del Alma Mater (Ruiz Castillo, de Segonzac y Dupré, 1955), los relieves de la Secretaría de Educación (Caro Álvarez, 1955), la Suprema Corte de Justicia (Cuqui Batista, 1958), y afirman que también los leones del Palacio Nacional.

De 1960 al 1963, vivió en Italia, Francia y España. En 1963, el embajador salvadoreño en España lo llevó a El Salvador con la idea de construir un Cristo Monumental en el volcán Quezaltepec. Nunca llegó a realizarse. Allí se casó con Esther Méndez de Anargyros, su viuda, quien posee la mayoría de sus esculturas figurativas de pequeño formato. Su vida y obra en El Salvador dejaron una profunda huella.

Lo comento ahora sólo para que se tome nota del verdadero autor de la escultura de la Suprema y para que Cuqui pueda ajustar sus recuerdos.

Esculturas en bronce

Escultura de Benjamín Saúl que estuvo en el jardín de la 
residencia del Ing. Alejandro Martínez, constructor de la Suprema.
Foto suministrada por su hijo Alejandro Manuel. Ver comentario.



Esculturas de Benjamín Saúl en Residencia Danilo Caro.
Ver comentario de Francisco Caro

Monumento al Mar. San Salvador

jueves 20 de noviembre de 2008

9biasd y3. Un gran premio



Al talento de Holger Escoto Frías... hermano del alma.

La 9BIASD es lo que es: una fiesta de arquitectura. Y lo seguirá siendo. El invento, la osadía o el atrevimiento de Omar Rancier y Emilio Brea -con Nuevarquitectura- de hacer una Bienal de Arquitectura es una de esas ocurrencias que sin uno darse cuenta cambia el curso de una cultura profesional. Omar y Emilio son el origen y la credibilidad de las bienales de arquitectura. Cualquiera diría que soñaban con "pajaritos preñados". 

En la 9BIASD la participación de proyectos profesionales y de grado es masiva, y el nivel de dedicación y esfuerzo de las confrontaciones, notable. De un modo u otro la bienal es un panorama y muestra el interés que la gente se está tomando con la arquitectura. Llevar la exhibición "de Gaudí a Calatrava" al Parque Independencia es un indicio de la importancia que tiene para los organizadores ponerla en contacto con la población o acercase a ella.

En lo que sí debe tener cuidado una bienal es que cuando elige un tema, por lo menos debe llevarse a cabo una exhibición alrededor de ello. “Hacia una Arquitectura Verde” puede ser muy hermoso y aspiracional, pero si la competencia va por el lado opuesto y nada alude a ello, queda en un profundo vacío. Lo confirma la falta de premios en ese renglón. Incluso algunos proyectos son desconcertantes. Pero eso parece inevitable.

En la 9BIASD se respira un espíritu joven que debería conectar mejor con la realidad y sacar a flote lo más valioso del contexto caribeño. Más contenido. La calidad de la arquitectura que debe presentarse en la Bienal es algo que a esta altura todavía resulta difícil asegurar, pero la capacidad de convocatoria e ilusión que crea sí que es significativa. Y siempre hay que garantizar un jurado imparcial, creíble y responsable. 

Cualquiera podría tener alguna objeción o reserva a uno que otro premio o mención. Pero un jurado tiene que enviar un mensaje de reconocimiento y estímulo al desarrollo de una cultura arquitectónica y ahora, más que nunca, lo ha hecho así. Ha distinguido a lo que considera más profesional y de mejor nivel. Aunque siempre se infiltra uno que otro. Eso también es verdad. Ahora, en lo que no puede equivocarse un jurado es en el Gran Premio Bienal sin correr el riesgo de desprestigiar la competencia.

El Gran Premio es a fin de cuentas el mensaje de más repercusión. Ningún premio ha causado un entusiasmo y estallido de alegría tan grande como el del "Centro Cultural Cofradía Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella" de Juan Mubarak y Mauricia Domínguez. Ninguno. 

En mi primera visita a la exhibición hice un recorrido completo y disfruté de algunos proyectos y de varios trabajos de grado, pero cuando llegué al de Juan y Mauricia se me puso la carne de gallina. Pensé en lo que dijo José Saramago, presidente del jurado, cuando galardonó a Delirio de Laura Restrepo -Premio Alfaguara 2004- “...hay que quitarse el sombrero”. Es lo mejor que he visto en mucho tiempo, y marca un punto de inflexión hacia la búsqueda de una arquitectura con bagaje cultural e intelectual. Con el Gran Premio mi alegría se trasforma en euforia.

La arquitectura que se haga en el futuro debe tener una conexión real y efectiva con las aspiraciones dominicanas y entroncar con los sueños y anhelos de la sociedad. Me quedo con la denuncia y el reto que lanzó Lourdes (Camilo de Cuello) en su discurso inaugural: "Sigue habiendo “promiscuidad en el humilde aposento campesino” y ella se ha extendido a la periferia enorme de nuestras ciudades principales, donde a veces no se come ni siquiera por las noches, sin que a nadie se le hayan cortado los párpados por tanta iniquidad que compartimos." y concluye con su llamado: “Es tarea de arquitectos; no se hagan esperar”.

Si una bienal, como dicen, debe ser una fiesta, la 9BIASD lo ha logrado.  Y sólo eso es ya un gran premio.

Gran Premio Bienal (Mubarak y Domínguez)

Ver en PeNéLopE Los Premios de la Bienal

lunes 17 de noviembre de 2008

9biasd 2. +Chile con fundamento



La exhibición de Chile en la 9BIASD es meritoria. Cuando una bienal, como la de Santo Domingo, toma la decisión de dedicarla a algún país espera que su invitado se lo tome en serio. Chile ha correspondido a esa dedicatoria y lo ha hecho con orgullo y respeto.

La arquitectura chilena reciente (2005-2008) ha dado un salto tremendo. Está conectada con su pasado moderno y mira al futuro desde las raíces de su historia en armonía con las particularidades de su territorio y de las tecnologías. Lo dice esta exposición de 22 obras seleccionadas.

El desarrollo urbano último, en cambio, es otra cosa. Santiago, por ejemplo, en vez de crecer apoyado en la ciudad tradicional europea, como Buenos Aires, lo ha hecho bajo la influencia norteamericana de ciudad desparramada, abrumada por elevados y expresos, socialmente polarizada. Santiago parece hoy una ciudad colonizada por el Tratado de Libre Comercio.

La muestra +chilearq es una historia diferente. Aunque tiene diversas tipologías, está dominada por las casas, a veces en paisajes insólitos. Refleja el logro de la correcta implantación en armonía con su sitio. De eso hay que aprender. De ese genius-loci, que tiene esta arquitectura chilena de hoy: un anhelo de permanencia a un lugar. Lo recalca el curador, Paulo Correa Labarca, en su introducción Chile-Arquitecturas del Paisaje "... más allá de destacar el talento de sus autores, se traspasa a un plano de enfrentamiento y trascendencia, la tarea de enaltecimiento de un lugar y una geografía".

La búsqueda de la espacialidad está en consonancia con las escalas, el paisaje y las tipologías. Radica en la esencia misma del contexto natural o urbano, y apunta, en la mayoría, a una abstracción subordinada a la simplicidad de las formas y los espacios. Una arquitectura con fundamento.

Así que la obra de un Mathias Klotz, o un Felipe Assadi ya no está sola. Comparten protagonismo con un sólido grupo que hace de la arquitectura chilena reciente un ejemplo y un modelo. Se destacan los jóvenes emergentes, Nicolás del Río y Max Núñez (dRN Arquitectos) con su Chalet c7, una metáfora del deseo y la supervivencia,  y Sebastián Irarrázaval, recordado por su propuesta para el Parque Enriquillo (Ideas Urbanas, Santo Domingo. 2002), con su Hotel Indigo Patagonia y su recién premiada casa a Pedro Lira (XVI Bienal de Santiago, 2008).

Chile ha correspondido a la invitación de la 9BIASD con una curaduría excelente y una museografía limpia, discreta, elegante, sobria e informativa. Como debe ser. Un goce para quien visite la bienal.

dRN arquitectos. Chalet c7. Portillo, Los Andes, V Región. Chile, 2008

Nota: Buena parte de las obras premiadas en la XVI Bienal de Santiago está en la muestra.

jueves 13 de noviembre de 2008

9biasd 1. Billy al completo



La exposición homenaje a Billy Reid (Santiago, 1925) me interesa. Muestra la trayectoria de un arquitecto que ha puesto su vida y su pasión en ello, tanto como en sus crucifijos y bastones. Ha hecho su obra con una discreción que lo ha mantenido siempre lejos del pensamiento, la teoría y las posiciones ideológicas o gremiales. Se ha dedicado al oficio. Y ha disfrutado con ello.

Presentarlo en todas sus facetas creativas es una visión justa de una obra que va más allá de la sola arquitectura. La arquitectura de un hombre con una práctica tan dilatada no siempre es consistente. Tiene sus altas y bajas, y sus puntos culminantes, esos luceros que se destacan frente a lo que se hacía en su época. Y así habría que evaluar el trabajo de Billy.

En la muestra hay una etapa excepcionalmente buena. De absoluta vanguardia y de profundo enraizamiento local. Es la primera época y su sociedad con Nani Reyes (1924-1966). Su foto con Nani bajo la valla Reid y Reyes (1951-1956) es de antología. Las imágenes de ese período traslucen un frescor que llena de entusiasmo y que anuncian un potencial tremendo hacia la exploración de una arquitectura moderna de profundas raíces tropicales.

De su segunda firma, Reid Cabral, ahora sólo con su hermano Charlie, hay una residencia extraordinaria que construyó en La Julia. La foto, con un auto de la época, muestra su estructura caribeña ultramoderna como si fuera una imagen mítica del cine de ficción, esto junto a los dibujos constituyen un documento valioso. Esa casa la había atribuido Cuquito (Moré) a Nani o a Reid y Reyes (AAA08, 09.1998. Pag.98) y sucede que el diseño es posterior a la sociedad, tiene la firma de Billy y el sello Reid Cabral en los planos.

Desde la década de 1970, la obra de Billy toma otro rumbo; analizándola en su contexto histórico carece de esa fuerza arrolladora de su primera época, aunque muestra oficio. Aquí, el Chase original de la avenida Kennedy (1968) es un hito en su obra. Después está el trabajo en su última firma, William J. Reid Cabral, una obra mas bien de relevo generacional con su hijo Carlos.

El Billy de los bastones, de los crucifijos y de las esculturas... es otro Billy, aunque sea el mismo. Allí hay más pasión e intimismo. Su Homenaje a Calder (1972) es una pieza maravillosa y alude al escultor de los años 30, después que compartió con Piet Mondrian en su estudio de París (Calder: The Paris Years, 1926-1933).

Sobre la exhibición, aunque la puesta en escena es magnífica, hay algunas reservas. Quien visite la 9BIASD con interés en la arquitectura de Billy, observará que el montaje se concentra en la profusión de fotografías y que la curaduría deja de lado el valor documental y de investigación. Faltan dibujos originales, fechas precisas, clientes, socios, colaboradores y fichas técnicas; eso es lo que permite reconstruir la huella y la traza de Billy Reid, el arquitecto. Lo confirma la belleza primitiva de su dibujo “Weekend-House” (sin fecha).

Me interesa Billy. Algunos de sus edificios los he disfrutado y discutido con Felipe (Branagan) en nuestros frecuentes paseos en bici.

lunes 10 de noviembre de 2008

THE WRITE STUFF

TUESDAY, AUGUST 26

link: Arquitectura en Bici
A blog that brings together two passions in the simplest, most direct and at the same time most complete way possible - as its title suggests: Arquitectura En Bici. Technical and linguistic barriers aside, it is a blog that covers the specificity of its topic by employing readily accessible language, which its author commands to perfection in describing buildings, just as much as coffees, patios, bicycles, friends and meals - often in the same post. All of the above in an exquisite fashion, por cierto.

Yet the strong point of Arquitectura En Bici, to this reader's modest and un-researched opinion, is the ability with which buildings are brought apart into their constitutive architectural elements, to show the beauty of some particular choice of style, material, or orientation.

Seen under this light buildings become books, and the author of 'Arquitectura' reads them to perfection. If buildings are books, then, they tell stories and are the permanent witnesses of history - the story of mankind. What wonders the mind and kidnaps the attention of the reader is the way in which history mixes with architecture, thus creating an intricate narrative of architectural styles, statesmen, folk culture, economic cycles, artistic patterns, political crises and the periods of restoration that follow them.

When buildings tell our history, its good to have someone listen to them and tell the rest of us about it. Now its happening here. Enjoy Arquitectura en Bici, those of you who are lucky enough to read the language properly. A link to it is now up in the column on the right hand side of your screen.
THE WRITE STUFF


Un blog que une dos pasiones de la manera más simple, directa y completa posible - como sugiere su nombre: Arquitectura en Bici. Dejando a un lado las barreras técnicas y lingüísticas, es un blog que que cubre lo específico de su tema con un lenguaje accessible, cuyo autor domina a la perfección para describir edificios como a amigos, cafés, bicicletas, patios o almuerzos - amenudo en el mismo “post”. Y todo lo anterior a manera exquisita, by the way.

Sin embargo, el punto fuerte de Arquitectura en Bici, a la opinión modesta y no especializada de este lector, es la habilidad con la que despieza los edificios en sus elementos arquitectónicos constitutivos para develar la belleza de una decisión particular de estilo, material u orientación.

Vistos bajo esta óptica, los edificios se convierten en libros que el autor de ‘Arquitectura’ lee a perfección. Si los edificios son libros, cuentan historias y son testigos permanentes de la historia, de la historia de la humanidad. Lo que maravilla la mente y captiva la atención del lector es la manera como se teje la historia con la arquitectura, creando una trama narrativa que une la arquitectura con los estadistas, la cultura popular, los ciclos económicos, patrones artísticos, crisis políticas y los períodos restauradores que le siguen.

Cuando los edificios narran nuestra historia, es bueno tener alguien que los escucha y nos cuenta a los demás. Esto ocurre aquí. Disfruten de Arquitectura en Bici, aquellos afortunados que leen el idioma apropiadamente. Un enlace está ahora disponible en la columna a la derecha de su pantalla.

THE WRITE STUFF

jueves 6 de noviembre de 2008

El Estudio Ana María

La forma en que José A. Caro Álvarez (1910-1978) hizo arquitectura, siempre ha despertado mi curiosidad. Ningún arquitecto o arquitecta del país ha sido tan ecléctico como don José Antonio. Nadie. Ni siquiera Humberto Ruiz Castillo (1895-1966).

Si se examina su obra con detenimiento habría que pensar que su ideología consistía en adoptar una arquitectura para cada tipo de proyecto, programa o necesidad. Las residencias las hizo en neohispánico, para los comerciales usó el moderno y a veces el Art Deco, y en buena parte de las instituciones del Estado aplicó una especie de neoclasicismo. Entonces, habría que hablar de las arquitecturas de Caro Álvarez.

En los años 30 hizo la art deco Casa Plavime (1936) con Leo Pou Ricart (1905-1976), y la Panadería Quico (1938c), para su padre, una mezcla de art deco y protomoderno. Tres joyas modernas: el Cuartel de Bomberos (1944), la Facultad de Medicina (1944) y la tienda El Gallo (1950), todas en Santo Domingo. La Secretaría de Educación (1955) y el Banco Central (1956) son de corte neoclásico. Y sus muchas residencias exhiben un riguroso neohispánico, como su propia casa en la calle Los Pinos.

Como promotor del Movimiento Moderno europeo, Caro Álvarez se sentía cómodo y varias de sus obras se acercan más al manifiesto que a lo construido. Hay una, sin embargo, que siempre ha llamado mi atención y es el Estudio Ana María (Pasteur 251, Gazcue) en un depurado moderno, que para confirmar su eclecticismo está, sin ningún reparo, al lado de la residencia neohispánica que hizo para Francisco Caro, su hermano, en la esquina de la avenida Bolívar.

El Ana María era un estudio fotográfico y galería de arte construido en los tempranos años 50, y donde se instaló la retratista y fotógrafa de sociales Ana María Schwartz (¿?-1985), una alemana nacida en Hamburgo que llegó en la década de 1940 y lo hizo para quedarse. Incluía la vivienda de la fotógrafa, independiente pero subordinada a la imagen y escala del estudio. Para don José Antonio una mujer con el talento y la sensibilidad de la Schwartz debía tener un estudio fotográfico que reflejara esas cualidades y, sin pensarlo dos veces, le echó mano a su afiliación moderna.

Lo más relevante del Estudio Ana María es esa fuerte imagen y su escala, a pesar de ser una obra pequeña. Un gran edificio de un piso, cuando en realidad tenía dos. La imagen la fortaleció con el letrero sobre el enorme muro, levemente girado, revestido de madera. Lo hizo elegante como si fuera un gran portal o una marquesina frente a la calle. Ese es el truco.

Quien ve ahora este edificio en manos de la creatividad de una agencia publicitaria, ni se imagina que es la misma obra que he admirado tanto. Cuando montando bici le cuento a Felipe (Branagan) lo maravilloso que era el Estudio Ana María, pone esa cara de incrédulo que mete miedo. Ojalá pudiera encontrar una fotografía original para probarle que no miento. Ojalá.

Ver también GG: versatilidad estilística en PeNéLopE

lunes 27 de octubre de 2008

Escuela Parroquial Santa Ana

La Parroquia Santa Ana atiende al barrio de Gualey en la parte alta de Santo Domingo, una zona urbana en la que viven trabajadores y capas humildes de la población. La escuela parroquial se desempeña en una precaria casita que ocupa un medio solar y en la que ni siquiera caben las niñas y los niños que reciben instrucción allí. Y el Padre Alejandro tiene un sueño que quiere realizar.

Para satisfacer la creciente demanda, el programa requería multiplicar por cinco el área actual de enseñanza y conservar un patio de tamaño similar al existente, pero además necesitan proveer servicios y administración.

La propuesta usa todo el solar y coloca a nivel de calle vestíbulo - foyer-, administración, baños y escalera en la misma entrada, para luego pasar a un gran salón independiente, con patios laterales, donde se instalan tres grupos del nivel parvulario. En días y horarios libres el salón se usa para conferencias y celebraciones comunitarias, reforzando la noción de un espacio público con vocación colectiva y social. El segundo piso es para aulas formales. En el techo, se recupera el solar y se convierte en patio de recreo con canchas y servicios.

La estrategia da la oportunidad de hacer un edificio de dos pisos que iguale al colindante y sobre este nivel se coloca la terraza jardín abierta con visuales y dominio de todo el vecindario.

Es un edificio muy pequeño, modesto y económico, que usa materiales tan humildes como la malla ciclónica -cyclone fence o hurricane fence-, pero tiene escala y carácter significativos que le identifican como una institución cívica de la comunidad. Pretende crear una identificación sólida y franca entre el vecindario y la misión parroquial. El sueño del Padre Alejandro.

Para visualizar, hacer click en las imágenes
Parroquia Santa Ana
Escuela Parroquial, Gualey, Santo Domingo, República Dominicana, 2008 (en proceso)

PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
César Antonio Curiel V., colaborador asociado

lunes 20 de octubre de 2008

Fernando Salinas, mi mejor maestro

La publicación del testimonio de Pepín Choy en el blog, coincide con la reproducción de las cartas a Santo Domingo por Omar en Penélope. Esa coincidencia habla de la presencia permanence de Fernando entre nosotros.
Pla

Por José Antonio Choy López

Conocí a Fernando, como luego la amistad me permitió llamarle, cuando comencé a estudiar arquitectura en la CUJAE, en el curso 1968-69. Habíamos matriculado arquitectura más de cuatrocientos muchachos y muchachas de toda Cuba, por aquel entonces, en la única escuela de arquitectura del país. Allí había un hervidero de tendencias contradictorias, los que defendían el diseño y la cultura a ultranzas, sin concesiones de ningún tipo y los que pretendían reducir la profesión a rígidas tecnologías o a lo puramente constructivo.

Creo que mi “año” fue un “año” rebelde, muy a tono con lo que estaba pasando en Cuba y en el resto del mundo; al menos éramos distintos a otros cursos de la carrera, o así lo creíamos. Rápidamente se creó una empatía muy fuerte entre los profesores de la vanguardia del diseño, algunos alumnos de otros años y nosotros. Ellos representaban lo nuevo, lo verdaderamente revolucionario: Roberto Segre y Fernando Salinas, con Vivaldi o los Beatles de fondo, nos impartían conferencias magistrales y superactualizadas sobre el diseño en el mundo; Roberto Gottardi y Raúl González Romero eran un evangelio vivo, enseñando la génesis del diseño mismo; Vittorio Garatti nos hablaba de la ciudad de sus sueños, de La Habana refuncionalizada del futuro, rodeada de bosques y cordones verdes. O con los invitados, como Lezama que apareció aquella noche de fuertes vientos del año 1969 ó 1970, para hablarnos de su poesía, sentado sobre una caja de madera porque ya el asma y la gordura no le permitían subir al salón de conferencias; o Retamar que nos leyó antes de irse, su conferencia de Grenoble, sobre civilización y barbarie; o Teresita Fdez. con Wichi Nogueras, en el Salón Rojo, emocionada cantándonos “No puede haber soledad, mientras tú existas…”

Pero de todos estos recuerdos, el más valioso y entrañable, el que marcó para siempre mi vida de estudiante y profesional fue conocer a Fernando Salinas que poco a poco, en un pasillo cualquiera o sentados en el piso de un rincón olvidado de la escuela, iba transmitiéndonos a nosotros, quizás sus alumnos preferidos, el más elocuente y febril testimonio, de su iluminado y llameante pensamiento. Gracias a él, entendí muy pronto que la arquitectura antes que forma era idea y mejor aún, concepto profundo y germinador; que la técnica era un medio y nunca un fin en sí mismo, recordándonos siempre el proverbio chino “maneje una técnica infalible y déjese en manos de la imaginación”; que todas las escalas del diseño estaban interrelacionadas en un mismo sistema, lo que él conceptualizó como Diseño Ambiental, cuya sección creó en la UNEAC, pocos años antes de morir.

Tres ejemplos de su vida profesional sirvieron para que yo comprendiera la agudeza e inmensidad de su pensamiento. El primero fue el trabajo de estudiantes que dirigió y resultó premiado en la UIA 69 celebrado en Buenos Aires. En aquel trabajo dejó plasmadas sus ideas sobre una alternativa de ciudad del futuro: del módulo estructural como soporte flexible y participativo de la cotidianidad del nuevo ser social, a los espacios cambiantes de la vida urbana no enajenante; toda una compleja elaboración conceptual a todas las escalas del diseño del proyecto social cubano en su etapa más auténtica y utópica, nunca antes conceptualizado tan brillantemente como él lo hizo. Un moderno que asimiló lo mejor del pensamiento arquitectónico revolucionario del siglo XX, lo más actualizado de la teoría y la práctica del diseño del momento, para ponerlo en función de la sociedad; desgraciadamente incomprendido por algunos y a veces apartado por otros.

El segundo fue el trabajo realizado con los excelentes y talentosos estudiantes Nguyen Luan y José Achúcaro, este último ya desaparecido. Era un concurso sobre las estructuras del tiempo libre, para otro certamen de la UIA. Aquí el maestro, llega a la conclusión, que en la nueva sociedad el tiempo libre no existe, si este presupone un tiempo cautivo. Todo el tiempo es, o está destinado a transformarse y multiplicarse en tiempos de creación, que se vinculan en el espacio a partir de los traslados itinerantes del hombre en la ciudad. De ahí, que la estructura que se diseña para el tiempo libre o el tiempo creador sea una estructura para la peatonalidad urbana, que se transforma en galerías de circulación, espacios de exposiciones, servicios urbano, etcétera.

El tercer ejemplo que demuestra la agudeza conceptual del pensamiento de Salinas fue el premio que recibió la escuela en el Congreso de la UIA de Varna, esta vez dirigiendo un colectivo de estudiantes vietnamitas. El tema del concurso era el diseño de estructuras para el hombre frente a los desastres de la naturaleza. Él subvierte el tema del concurso y concluye que para Viet Nam, el mayor y más devastador desastre natural era producido por la guerra, y a partir de este concepto incuestionable, los estudiantes diseñan dirigidos por él todo un sistema ecológico y sustentable de estructuras de supervivencia frente a esta catástrofe producida por el hombre.

Estos tempranos ejemplos me demostraron lo genial de su pensamiento poético y rebelde; parte de la huella perdurable y permanente que dejó en la memoria y en el corazón de sus amigos y discípulos, que como yo aprendimos tanto de su desbordante alegría y su pasión por la arquitectura.
José Antonio Choy.
Arquitectura y Urbanismo, Vol. XXIII, No. 3/2002

lunes 13 de octubre de 2008

Farmacia Lincoln, modelo live/work

Por lo regular cuando se habla de arquitectura es casi siempre sobre edificios importantes o de cierto relieve. Con frecuencia obras modestas quedan ignoradas y se pierde la oportunidad de aprender o valorar su significación tanto en el tiempo como en la ciudad.

Me doy cuenta que poca gente repara en la Farmacia Lincoln. Cuando Rafael Calventi (La Vega, 1932) la proyectó en 1968, la avenida Lincoln, en Santo Domingo, era otra cosa. De algún modo sus propietarios pensaron que era buen sitio para construir su casa y seguir con su farmacia a cuesta. Los esposos De Soto venían de la avenida Bolívar, donde vivían y gestionaban su Farmacia Bolívar. Así que esa asociación de farmacia y calle, como marca, la mantuvieron viva. También su estilo de vida.

Lo que hizo Rafael fue preservar esa tradición familiar y explorar una tipología, que como la de vivienda/trabajo -live/work- el desborde de la ciudad ya la había arrasado. Lo hizo de manera brillante con una arquitectura modesta, común y corriente. Mas bien doméstica.

El término live/work describe a las unidades de uso mixto (mixed-use) destinadas principalmente a vivienda pero con local o piso dedicado a trabajo; en contacto con los usuarios pero sin ser invadida la privacidad familiar por clientes o empleados. La tipología abarata el costo de la vivienda dado que el mayor valor del lote lo absorbe el comercio.

El Caribe está lleno de magníficos ejemplos tipológicos que enriquecen notablemente la calidad de vida de personas y comunidades. El país es rico en modelos propios con zaguanes o callejones. De La Vega todavía recuerdo, en diagonal al Parque de las Flores, el colmado/vivienda de los Domínguez (mi tío Rogelio y tía Cancán) y la tienda/vivienda de Bolívar Berrido. Los Matos, los Batista, los Isaac y los Teruel vivían en los altos de sus negocios. Estas y decenas de unidades similares mantienen la habitabilidad del centro y la amistad y solidaridad entre los vecinos. Quien piense que es nostalgia, se equivoca; se trata de un recurso para aprender de modelos y ejemplos valiosos. La Farmacia Lincoln es un buen exponente.

La residencia de los De Soto es completamente independiente a la farmacia adyacente, y el matrimonio, ya de envejecientes, aún la gestiona y se relaciona con clientes y vecinos. El edificio se distingue por su sencillez y es parte de esas exploraciones mediterráneas que hizo Rafael en su momento. Pero ojo, es de una arquitectura potente. La residencia tiene un “gran espacio público social”, con bóvedas catalanas, de extraordinaria belleza y proporciones.

El modelo live/work puede ser un arreglo que juegue su papel en el desarrollo de comunidades sostenibles (o sustentables) al reducir la necesidad de transportación y animar el desarrollo de pequeños negocios que mejoren la calidad de vida y la habitabilidad de la calle. Incluso en comunidades turísticas la mezcla siempre aporta y enriquece.

Las ciudades y pueblos dominicanos deberían enfocarse en estimular el desarrollo de vecindarios apropiados y de proyectar e imaginar lo que podría ser el futuro de lo construido.

Cuando voy a la Farmacia Lincoln (o paso en bici) valoro el deseo de los De Soto y la interpretación que hizo Rafael Calventi de sus aspiraciones. De eso se trata esta historia, de hablar de arquitectura con un ejemplo modesto, pero hecho con fundamento. Y aprender de ello.

lunes 6 de octubre de 2008

Leyendo a la Torre Sonora

La Torre Sonora está prácticamente lista. Camino a casa la he visto crecer y hace un tiempo Felipe y yo pasamos en bici más de una vez, así que de algún modo ha estado en ruta con varias lecturas.

A cualquiera que pase por la avenida Abrahan Lincoln sería extraño que se le escape la silueta de 16 pisos de la Torre Sonora. A la mayoría le llama la atención su presencia esbelta y su propia composición, por lo que ya ha provocado muchas reacciones. También algunas enseñanzas.

Lo que me atrae es su conducta urbana. La ocupación del suelo. Eso que llaman "huella" -foot print- y que no es otra cosa que su propio tamaño con el que llena el solar. La primera planta comercial cubre toda el área construible y luego se reduce con el retranqueo de los siguientes pisos de oficinas, para seguir con pisos de apartamentos de mucho menor tamaño. Esa reducción significativa de la huella acentúa su esbeltez y libera su figura.

Tiene lo que siempre creo es un valor en la construcción de la ciudad y es la mezcla de funciones: comercio, oficina y vivienda. Las nuevas torres han estado abandonando esa noción. A la normativa del "polígono central" parece le faltó imaginar una idea de ciudad y, por tanto, no estimula la compatibilidad del ocio, el trabajo y la vivienda en un mismo lote. Anula la oportunidad de tener las facilidades de la vida cotidiana al alcance del peatón. La consecuencia es que ahora se camina frente a estacionamientos continuos en la planta baja de los edificios y eso afecta seriamente la habitabilidad de la calle -contrario a La Habana o a Buenos Aires- y provoca una hostilidad peligrosa. La Torre Sonora planta cara en otra dirección.

Cuando leo este edificio valoro la mezcla de funciones que enriquece la dinámica de la calle y acentúa la esquina. Parece que los locales de oficinas tuvieron una acogida mayor de lo esperado y sus desarrolladores decidieron aumentar la oferta, pero lo curioso e inteligente es que lo hicieran sin alterar la fisonomía, por lo que los pisos 8 y 9 mantienen esa forma dinámica que tienen los  apartamentos, aunque su uso sea distinto. Esto trae a colación la cuestión de hasta dónde hay una imagen clara para vivienda y otra para oficina, en lo que el reciente edificio 40 Bond de Herzog & De Meuron en NYC es tema de controversia.

La Torre Sonora está casi a punto de ser ocupada y aunque tengo mis reservas a ciertas soluciones, reconozco que desde ya atrae por la articulación moderna a la que apunta su propia geometría y el tratamiento de sus fachadas.

En un momento en que buena parte de los nuevos edificios de apartamentos parecen cortados por la misma tijera, la Torre Sonora es un respiro. José Daniel Romero, su arquitecto, ha dado una lección de la forma en que se puede ocupar la ciudad en beneficio de ella misma. Y eso sí que me gusta. Con ella, José Daniel consolida una presencia. Ahora no sólo se le identificará como el arquitecto de la galardonada "Casa de las Piedras" de Jarabacoa (mención de honor -diseño arquitectónico- VIII BIASD y 3er lugar -edificación sustentable- XVI Premio Cemex), sino también por su "torre ejecutiva". Lo aplaudo.
planta abierta (8 y 9)
¡ADVERTENCIA! Acabo de notar que la ampliación de la acera establecida por la normativa se está construyendo de forma que permita el estacionamiento en ella. Eso sería grave. El Departamento de Defensoría y Usos de Espacio Público del ADN debería evitar la apropiación del espacio ciudadano.