martes, 24 de junio de 2008

Un ojo a 4 visiones...


Casi por accidente, encontré esta presentación que hice en noviembre del 2004 para la puesta a circulación del libro "4 Visiones de Arquitectura Contemporánea" editado por Arquitexto. Aunque seguro no tiene vigencia, ni interés, lo hago como un recuerdo, quizás a la propia Miss Rhina. O a mi niñez.


A modo de introducción.
Hacer alguna aclaración que explique mi presencia, sería, por lo menos, innecesaria. La vez anterior que me tocó hacer una presentación fue en una velada cultural para la escuela de Rhina Espaillat, Miss Rhina, en el Teatro La Progresista de La Vega. De eso hace hoy cincuenta años y me estrené por primera vez, también, un flu azul. En los ensayos estuve tan nervioso que a Miss Rhina se le ocurrió que la hiciera con Evaristo Dante, mi hermano gemelo, si lo hubiera tenido, además de mi vecino de enfrente. Para entonces Evaristo Dante tenía otros dos hermanos que también querían participar, así que para evitar celos y contribuir a la armonía de la velada, a Miss Rhina, quien años después, como una premonición urbana, habría de sembrar los framboyanes de la entrada del pueblo, se le ocurrió algo aún mas descabellado: sería entre los cuatro, los tres Pezzotti y yo, y debíamos hablar en secuencia, como lo hacían Hugo, Paco y Luis, los sobrinos del pato Donald. Y así mismo fue. Como era en inglés, y el primero en hablar, sólo me tocó decir: “Ladies and Gentelmen.” Hasta hoy, esa ha sido mi presentación mas larga. El susto y el éxito fue tal, que jure no hacerlo mas.

Como ven me costó cincuenta años superarlo. A ese ritmo sólo puedo aspirar a una tercera y última vez. En esta ocasión estoy sólo, pero debo presentar 4 Visiones: las de Antonio Segundo, Daniel, Mariví y Rafa.

La anécdota, mas que para explicar mi presencia, o mi ausencia, es para pedir indulgencia y comprensión.

De modo que este momento tiene para mi un reto y un doble significado. Doble, porque además, justo hoy 22 como a esta hora mas o menos, hace apenas 36 años, concluía mis estudios con una presentación ante el profesor Rafael Calventi y un jurado nada complaciente.

Para Miss Rhina, y para Rafael, son estas palabras.



Un ojo a 4 Visiones...

Cuando Carmen y Lourdes, o Lourdes y Carmen, me pidieron echarle un vistazo a la idea de este proyecto, lo hice con la certidumbre de que pasaría, por lo menos, una tarde agradable. Al rato me di cuenta que además de a dos amigas, tenía ante mi a dos verdaderas editoras. Apasionadas, decididas y capaces.

A veces los proyectos evolucionan tanto y tan rápido que sorprende. Lo que era una monografía de 4 arquitectos pasó a ser la Serie 4x4 y de ahí la Editora Arquitexto. Así, en medio de la dinámica envolvente de esa tarde tuve que pedir un descanso, necesario y urgente. Lo necesitaba porque yo, que nunca he estado en un parto, ni me atrevería a estarlo, me encontraba, de repente y sin proponérmelo, en medio del parto de unos cuatrillizos nacidos en serie de 4x4 y de manos de dos mujeres que acababan de iniciar una editorial privada de arquitectura. Una locura! Ya recuperado, me atreví a decirles: esto va a ser un éxito rotundo!. Así de fácil y como quien no quiere la cosa surgió este proyecto. Y meses después estoy aquí... ante 4 Visiones. Increíble!

El título y la serie habría que explicarlo. Es obvio que es 4 Visiones porque muestra la obra de 4 arquitectos. Esta vez tres y una arquitecta. Pero el 4x4 nada tiene que ver con tracción alguna, con madero o con tubular de metal. Parecería una alusión a 10x10, pero tampoco, como tampoco tiene nada que ver con 7x7. La colección 4x4 es una serie de 4 monografías que muestra cada vez 4 obras de 4 arquitectos, pero que, además, no tienen que ser ni 4 arquitectos, ni 4 obras. Lo hacen entre 4, eso si, Lourdes, Carmen, Michelle y Francisco. Como quiera que lo ponga, siempre da 4.

Lo que mostrará la Serie 4x4 de Editora Arquitexto es la obra monográfica reciente de los arquitectos y las arquitectas dominicanos. La contratapa ya lo anuncia, pretende ser “la base del desarrollo de la documentación gráfica de la arquitectura dominicana”. Y lo hará.

El único antecedente reciente que recoge la arquitectura de la democracia en un volumen, es “Arquitectura Contemporánea en República Dominicana” (1986) de Rafael Calventi, auspiciada por el BNV. Documenta la obra dominicana de un período de unos 20 años (1965-1986). Aunque, ya antes, “100 Hojas de Arquitectura” (1984) lo había hecho de otra manera: con la obra cotidiana. Esta nueva obra significativa de arquitectura dominicana registra, en el formato de una monografía, la obra de 4 autores. La iniciativa del BNV de asociarse a este proyecto con la adquisición de una edición para su distribución exclusiva, es, sin duda, un aporte significativo a la bibliografía profesional y una prueba de que el libro de arte, de arquitectura y de diseño urbano, es apreciado y valorado por la sociedad.

Si se pudiera pensar en un vacío en la documentación del acontecer profesional, habría que recordar, por lo menos, la publicación de “27 Ideas Urbanas” del ADN y el “Concurso Vivienda Mínima” de la Asociación Popular. Pero también hay que acotar que en este período se han consolidado dos revistas importantes, AAA, que se define como una “Revista Internacional de Arquitectura, Urbanismo, Historia y Cultura en el Gran Caribe” y Arquitexto, “Orientada a difundir la Arquitectura y ramas afines de la República Dominicana.” Ambas son un registro impresionante de la profesión. Y no deja de sorprender que naciones con mucho mayor grado de desarrollo, ni siquiera cuentan con una publicación regular. Sin olvidar, tampoco, la presencia digital de Periferia, Arquiteca y otras páginas, que promueven y animan el intercambio en la web.

Se está desarrollando toda una industria editorial y digital alrededor de la arquitectura y el diseño urbano dominicanos, con excelentes editores, magníficos relatores y comentaristas, talentosos diseñadores e ilustradores y brillantes fotógrafos. Y en todo hay tanto hombres como mujeres. La industria, las finanzas y la publicidad, se han dado cuenta de ello y la reconocen como medio idóneo para llegar a sus clientes.

La práctica de la arquitectura y el diseño urbano ha alcanzado un grado de madurez relevante. Una condición básica para el desarrollo de una industria editorial con buenas perspectivas. Por supuesto, hacía falta lo esencial: una producción arquitectónica de calidad y volumen apreciables. 4 Visiones es un testimonio de todo ello.

En un libro de arquitectura, la fotografía es esencial. 4 Visiones tiene la propia visión de Francisco Manosalvas. Francisco tiene buen ojo y buen lente para la fotografía de arquitectura y a ello se ha dedicado de un modo profesional y entusiasta. Lo importante de su aporte a 4 Visiones es que se aproxima a la obra en forma sensible y recoge de ella el ambiente y el aura, la intención y el resultado. Lo hace con honestidad y coherencia, sin los preciosismos o manipulaciones que harían después que las obras sean irreconocibles. Esa visión de 4 Visiones es la que nos conduce a interpretar y valorar las obras de la monografía. Y lo hace bien.

El diseño de Lourdes Periche es refinado, consistente y equilibrado. Usa el diseño gráfico como un instrumento, casi imperceptible, para potencializar las obras y elevar la fotografía a una categoría inesperada. Lourdes se ha consolidado en el diseño gráfico especializado en arquitectura. Es un talento que se desplaza entre la elegancia y la precisión.

Los textos de Carmen Ortega y Michelle Valdéz sólo pretenden poner en contexto la obra con una descripción somera y discreta que beneficia el disfrute gráfico, sin sacar de foco lo esencial de la monografía que es la arquitectura misma. En la introducción, en cambio, Carmen y Michelle tienen tiempo para una reflexión importante de cara al futuro de la arquitectura dominicana, dicen: “Necesitaremos dejar de lado los elementos de arbitrariedad y frivolidad, aprender de nuestro medio y sintetizar, a través de la actividad creadora, los recursos que disponemos como sociedad, como ambiente histórico concreto, como contexto natural caribeño.” Y concluyen con un compromiso: “...destacar las buenas prácticas, mantener una actitud crítica y estimular las buenas intenciones...”

Esos son los primeros 4 de 4 Visiones. Ahora les pido el consentimiento para que me permitan echarle un ojo, el izquierdo o el derecho, cualquiera, a la obra que se muestra en 4 Visiones en el mismo orden en que aparecen. Lo hago con absoluta franqueza.

Antonio Segundo Imbert. Cuando vi a Antonio Segundo una noche en una mesa redonda de recién graduados en la Casa de Francia, hace ya unos 10 años, me di cuenta que era un chico con agarre y pasión. Estaba dispuesto a todo para poner a prueba su dedicación. Su obra muestra eso. Se mueve, sin tapujos, desde un vernáculo casi naïf (Villa Los Aurelios, Terminal Punta Cana) a un moderno con alusiones a Terragni (Hylsa) o a Moneo (Ilumel 2). Pero lo mas fascinante de Antonio Segundo es su paso por el automovilismo, con unas exploraciones que van del pop al op, con guiños irónicos a la deconstrucción. Es una obra en exploración que aún está por ver su futuro. Está pendiente de una señal que traspase esos momentos casi siempre llenos de humor.

Daniel Pons. De Daniel aún me queda su imagen de entrega y perseverancia. Así lo recuerdo, siendo un estudiante, junto a Harry Carbonell en el taller de diseño urbano Ciudad Alternativa en Unibe, hará ya cosa de 12 años. Y poco ha cambiado. Salvo su pequeño divertimento en Furgovilla, su obra es absolutamente abstracta, sin ninguna concesión. Es el mas exclusivista. Su proyecto para un “diseño corporativo de entidad bancaria” (primero Bancrédito y hoy León) me parece uno de los ejercicios mas destacables en la búsqueda de un prototipo. Usando algunos elementos y materiales recurrentes y sistemáticos, adapta el modelo a diferentes tamaños y contextos. Los prototipos son aproximaciones arriesgadas porque tienden a ser estáticos, y por tanto aburridos, y casi siempre desconocen el contexto y envejecen mal. Daniel, en cambio, toma los quiebrasoles de la sede original reciclada, con la idea de materiales que tenía cuando era el Chase y los pasa por una alusión a los 50 y 60 con una manipulación notable.

Mariví Bonilla. Cada vez que se abría un nuevo centro comercial en Santo Domingo o en Santiago me encontraba con Mariví, siempre atareada, dando los últimos toques y tomando las decisiones mas apremiantes. Me sorprendía cómo una chica tan y tan frágil podía involucrarse en unos proyectos tan demandantes. A veces la imagino sentada sobre un tronco en un recital de Pedro Luis Ferrer. Y siempre la veo entregada con un entusiasmo que pone los pelos de punta. Mariví se ha decantado por la arquitectura de interiores y es toda una especialista en tiendas de lujo. Su trabajo muestra una evolución desde una aproximación vía los materiales y las texturas donde todo, o casi todo, cabe, a una depuración hacia lo esencial que la coloca ahora en línea de un minimalismo enriquecido, que bien podría aludir a Pawson (Biscote, MB). Pero, donde Mariví me lo ganó todo es en MB Arquitectura, su estudio. Cuando lo visité me quede de una pieza, y después, al volver en si, me invadió la euforia. La obra de Mariví, mas que la de ningún otro, es ella. Ella misma.

Rafael Selman. Conocí a Rafa en el estudio de Eduardo cuando acababa de regresar de Tulane. Era para mi era una incógnita de cómo un chico que parecía tan apacible encontraría un espacio propio siendo hijo, además, de un arquitecto reconocido. Como contraste, y pensando en Fred, lo vislumbré como a alguien que apostaría por lo americano. El resultado es, por fortuna, todo lo contrario. Ha mostrado una voluntad que todavía no me cuadra con su imagen. Cosa curiosa, de las 4 Visiones, la de Rafa en la mas popular. Lo mas destacado, sus edificios de vivienda colectiva, es la mayor aproximación que he visto recientemente a la cultura popular dominicana. Es de una ambigüedad deslumbrante y es el único que apuesta hoy por el color a todo dar, con rabia, en una mezcla casi ingenua de lo moderno con la figuración popular. Sus condominios me traen a la memoria los apartamentos de Teofilito Carbonell de los 50 (Deligne 12 y 14). Es un camino con esperanza, pero lleno de riesgos. Y sigo sin entender cómo un chico educado en Tulane, puede resultar tan criollo. Un misterio.

En un relato que leí hace unos días, un personaje, quizás Biralbo, interesado en el asunto de la autoría en la obra de arte, como en la paternidad, se preguntaba “Somos los autores de nuestras obras?” Una pregunta que me estremeció y que tiene para mi un interés especial.

Estoy persuadido que nuestros aportes son mucho menos de lo que imaginamos o suponemos. Cada vez mas siento que los usuarios son mas relevantes y determinantes y que por lo regular nos superan en ingenio o en determinación de cómo serán las obras. Me he convencido que podemos ser excelentes intérpretes de esa aspiración y de que, cuando lo hacemos, nuestras obras son mas apreciadas, perdurables y sensibles. 4 Visiones puede ser una muestra de ello. Sin olvidar que es una obra joven, de -40.

Ahora, son autores de sus propias obras? Las 4 Visiones se entremezclan entre sí porque comparten un mismo espacio en un mismo tiempo, pero además, son producto de sus profesores y maestros, de sus formaciones, de sus talleres y de colaboraciones y asociaciones diversas, de las herencias y las culturas dominicanas. Son partícipes de una cultura mucho mas universal y mucho mas local de lo que se pudiera suponer. Se anida en ellos una impronta dominicana de la arquitectura y de la construcción, que hace posible que esa obra exista y se desarrolle como producto de los precedentes. Lo son, pero sólo en la medida en que transforman una herencia y una práctica que alimenta lo local como espacio diferenciador y como particularidad universal. A eso, creo, han apostado las 4 Visiones.

Gracias. Espero verles en la próxima oportunidad...
22.11.2004

ARQUITEXTO
No. 49, marzo 2005 p. 14-16
Santo Domingo, República Dominicana

1 comentario:

Anónimo dijo...

Este blog me gusta tanto que me ha inspirado a hacer 2 parecidos; uno se va a llamar Arquitectura en Cessna y naturalmente propone un punto de vista alto, el otro se va a llamar Arquitectura en Sunfish y por necesidad sera una vision horizontal.