

Cuando publiqué La Suprema en Segunda no me atreví a poner que la escultura monumental alusiva a la justicia era de Prats-Ventós, a pesar de que Cuqui Batista lo afirmaba (La Suprema en las anécdotas de Cuqui). La razón es que en ese momento no logré descifrar las incisiones de la firma del autor y tampoco se parecía a la de Prats-Ventós.
Hablando del asunto con el arquitecto Juan Ramón Fiallo Prota, éste me comentó que se trataba de un español y que fue el mismo que hizo La Nutricia del Alma Mater de la UASD. Hace unos días Juan Ramón me hizo llegar un texto sobre el verdadero autor: Benjamín Saúl (España, 1924 - El Salvador, 1980). Aproveché un paseo en bici con Felipe (Branagan) y confirmé que en efecto la firma es B SAUL. Su foto al pie de la escultura así lo confirma. Después localicé datos e imágenes adicionales en la web.
A Benjamín Saúl, un gallego nacido en Monforte de Lemos, lo trajeron a Santo Domingo (1955-1960) contratado para realizar doce esculturas monumentales para la dictadura. Por lo menos hizo la Madre Nutricia del Alma Mater (Ruiz Castillo, de Segonzac y Dupré, 1955), los relieves de la Secretaría de Educación (Caro Álvarez, 1955), la Suprema Corte de Justicia (Cuqui Batista, 1958), y afirman que también los leones del Palacio Nacional.
De 1960 al 1963, vivió en Italia, Francia y España. En 1963, el embajador salvadoreño en España lo llevó a El Salvador con la idea de construir un Cristo Monumental en el volcán Quezaltepec. Nunca llegó a realizarse. Allí se casó con Esther Méndez de Anargyros, su viuda, quien posee la mayoría de sus esculturas figurativas de pequeño formato. Su vida y obra en El Salvador dejaron una profunda huella.
Lo comento ahora sólo para que se tome nota del verdadero autor de la escultura de la Suprema y para que Cuqui pueda ajustar sus recuerdos.

Esculturas en bronce

Escultura de Benjamín Saúl que estuvo en el jardín de la
residencia del Ing. Alejandro Martínez, constructor de la Suprema.
Foto suministrada por su hijo Alejandro Manuel. Ver comentario.